El triángulo es la clave de la geometría y está en la base de la ‘sección áurea’, llamada también ‘proporción divina’. Sintetiza la trinidad del ser, como producto de la unidad del cielo y de la tierra, la suma del uno y del dos.” Diana y Karolus
El Tetraedro se compone de:
4 triángulos equiláteros 4 vértices 6 aristas
La forma puntiaguda de este cuerpo lo convierte en símbolo de la fuerza radiante del calor y del fuego. La palabra triángulo, la figura geométrica resultante de la unión de tres puntos por medio de tres líneas rectas proviene del latín “triangulus” que significa tres Ángulos. El triángulo es un polígono formado por tres lados y tres ángulos. La suma de todos sus ángulos siempre es 180 grados. El triángulo es la figura geométrica que, como símbolo, corresponde al número “Tres” y éste, simbólicamente refiere a Dios, al ser espiritual en el macro y micro cosmos.
El número tres expresa el orden espiritual de Dios, en el cosmos y en el hombre. Sintetiza la Trinidad del ser, como producto de la unidad del cielo y de la tierra, la suma del uno y del dos. En algunas representaciones Dios se simboliza como un triángulo con un ojo dentro –el ojo que todo lo ve-, significando así esa síntesis trina que supone la unión de lo material con lo espiritual, arrojando un tercer aspecto que nace de la unión de los dos anteriores, y que le da el Poder. Ello le hace capaz de expresarse como ser espiritual dentro de un marco material.
Para los cristianos Dios es uno en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo; para los budistas, es la Triple Joya o Triratna: Budha, Dharma y Sangha; en el Egipto ancestral, el triángulo divino está formado porIsis, Osiris y Orus; en el hinduismo, la trinidad se expresa como Brahma, Vishnu y Shiva, los aspectos productor, conservador y transformador de la creación; el mantram “Aum” –frecuentemente pronunciado “Om”-, los tres estados de la manifestación o los tres Gunas: Sattva, Rajas y Tamas; los tres Reyes Magos de Oriente, símbolos de las tres funciones del Rey del Mundo en la figura de Cristo naciente: Rey, Sacerdote y Profeta, y sus tres ofrendas: oro –símbolo de la realeza-, incienso –símbolo de la pureza del sacerdocio-, y mirra –la resina más amarga- el don de la profecía.
El número 3
El tetraedro está formado por triángulos. El número 3 representa la fuerza de la manifestación, del ascenso, de la elevación y de la unión del fuego, la llama y la luz. Deberíamos repetir o nombrar tres veces una cosa para que se cargue de energía y pueda manifestarse. Quien se encuentra tres veces con una cosa u oye algo tres veces hará bien en profundizar en esa información. …donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. Mateo 18,20
El número 4 en el fuego
Hay cuatro fuegos en el ser humano: Llama– Kundalini, sexualidad, base; Fuego – corazón, amor, centro; Luz – espíritu, sabiduría, inteligencia; Luz universal – sol, logos, espíritu eterno (Dios)
Se llama despertar o iluminación cuando el fuego de la base asciende a través de los centros luminosos del cuerpo y se une con la luz del logos.
El número 6 en el fuego
Es el número del amor y de la unión; simboliza el aumento de la energía, la fertilidad y la creación.
El elemento fuego
El elemento Fuego purifica y sublima, por lo que está relacionado con el futuro, con la búsqueda de lo espiritual, con la libertad, el viaje, la transformación, la eternidad. El Fuego mira hacia delante, al futuro, nunca hacia atrás. No es conservador, sino innovador.
El tetraedro equilibra el elemento fuego fluye a través de nuestro cuerpo y mantiene en pie los procesos vitales. En nuestro corazón es la quinta cámara, el portal de la eternidad. Cuando fluye el amor sentimos mucho calor en el corazón. El campo cardíaco es 5,000 veces más fuerte que el campo de la razón. La actividad sexual genera calor y activa el sistema energético.
Sin fuego, calor ni energía no podríamos existir. El fuego puede provocar entusiasmo, proporcionar cobijo, incrementar la energía interpersonal, abrir puertas energéticas, depurar las vías energéticas de materia sutil, pero también puede provocar ira, furia y violencia.
La iniciación al fuego es el sacrificio. Una parte de la energía del ser humano, ha de inclinarse ante la luz suprema, ponerse a su servicio y entregarse a ella, es decir, sacrificarse para que las fuerzas luminosas supremas, se purifiquen y Dios pueda realizarse en nosotros y a través de nosotros.
Correspondencias del elemento fuego y el tetraedro:
Números: 3, 4, 6
Sonido: I
Orientación: Sur – el punto más alto del sol.
Símbolos: Triángulo, llama, antorcha, sol, pirámide.
Colores: Rojo, naranja, amarillo, negro, violeta, azul, oro blanco
Minerales: Obsidiana, hematita, ópalo, rubí
Animales: Salamandra, serpientes como la cobra, gato montes
Lugares: Volcán, desierto, piedra roja
Signos del zodiaco: Aries, leo, sagitario
Emocional: Rabia, agresividad, ira, amparo, amor, compasión, perdón, indulgencia
Mental: Justicia e injusticia, lucha y paz.
Vibración de ángeles: Arcángel Uriel, Metatron, Elohim
La llama eterna habita en tu corazón, ascendente, cambiante,dispuesta a unirse con la luz suprema para poder vivir de la unidad.
Trabajo práctico con el tetraedro
-Atención
-Limpiar y depurar
-Perdonar
-Valor y fuerza
-Activar el cuerpo luminoso
-Sanación en la sexualidad
-Calor y compasión
-Aumento de la energía
-Disolver
El tetraedro sirve para la iniciación a mundos superiores. Con su ayuda se puede incrementar y cargar la energía en lugares concretos; actúa como un fuego espiritual que une a las personas y depura antiguas historias a través del conocimiento, el dialogo y el perdón. Libera vínculos energéticos, abre vías energéticas y conduce a la libertad y a la fuerza creadora.
El tetraedro limpia vías de materia sutil y los campos energéticos de toda clase y los vuelve a cargar con nueva energía luminosa. El tetraedro puede instalarse para construir el cuerpo luminoso, conducir y canalizar la energía y disolver antiguos traumas.
Meditación con el tetraedro
Contempla el tetraedro durante un tiempo y después cierra los ojos. Va siendo hora de que atravieses el fuego para que todas las cosas se purifiquen y tú puedas liberarte.
Siente la base, imagina como entra luz por arriba en el tetraedro y se forma una espiral luminosa que te atraviesa te alumbra por dentro.
Observa una llama. Contempla lo que ésta puede hacer: transformar la forma sólida en energía luminosa espiritual. La llama representa la transformación de un estado a otro. Nosotros con nuestra llama en el corazón, somos capaces de cambiar de estado e incrementar la energía.
Puedes colocar el tetraedro dentro de ti. Es la forma eterna de la luz, y esta luz puede adoptar todos los estados y transformarlos. Con este fuego espiritual puedes transformar todas las cosas equilibrar las energías. Puedes transformar la furia y la ira en amor con ayuda de la compasión, el perdón y la indulgencia.
Convoca primero a tus ángeles y ayudantes espirituales. Después pide en el plano espiritual a la persona con la que tienes cuentas pendientes que se acerque al fuego. Di todo lo que querías decir sinceramente desde hace tiempo. Escucha lo que te contesta la persona. Mantén la comunicación para llegar al conocimiento.
No olvides en esta situación dirigirte a ti mismo, perdonarte y abrazarte de nuevo. La situación, ahora, puede cambiar.
Fuego, llama, luz – Dios y yo somos UNO
Autor : Mary Bernedo

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