26 de octubre de 2026

Herramientas del Cielo para cerrar ciclos

Son tiempos trascendentales los que vivimos y la forma cómo se está dando nuestro despertar, depende mucho de los pensamientos que manejamos y de nuestra actitud; entendiendo, mejorando y asumiendo posiciones muy diferentes a las que usualmente estábamos acostumbrados. Clave en todo esto, es que de alguna manera todos estamos cerrando ciclos y en su interior, cada uno ya sabe cuáles son esos procesos que debe clausurar.

Este el momento de atender el llamado de la vida de dejar ir las cosas, liberarse de los deseos que atan y elegir fluir como el agua, de creer en ti. Suelta eso que ya se acabó, que ya no marcha y abre tus manos y tu corazón para recibir todas las bendiciones que Dios y tu equipo celestial tienen especialmente reservadas para ti.

Apoyados por los ángeles, contamos con tres poderosas herramientas Divinas para entregar, soltar y cerrar. Ellas son las tres Aes del cielo: Aceptación, Agradecimiento y Amor propio.

Acepta

Una ley espiritual dice: “cuando algo termina, termina”. No te desgastes entonces preguntándote el por qué. Simplemente, si algo finalizó en tu vida, es para tu evolución y tenía que ser así. Además, detrás de cada cosa que ocurre, está la perfección Divina. Por lo tanto es mejor aceptar, dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecido con la experiencia. Tu resistencia solo hace más difícil y demorado el proceso ya que el tiempo que tarda cada quien en sanar es su propia decisión.

Lo que pasó, pasó y ya. Cuando aceptas que todo lo que sucede tiene un fin (que más adelante descubrirás), que todos podemos equivocarnos, que por ejemplo en términos de relaciones interpersonales, el otro tiene el derecho también, al igual que tu, de decidir si quiere estar contigo y comprendes que el desenlace nada tiene que ver con tu valor o tu autoestima, que si la otra persona no desea estar más no es porque no le hayas aportado o no valgas lo suficiente; y en definitiva, cuando te aceptas a ti mismo incondicionalmente, empiezas a observar todas las situaciones, las cosas y a las personas desde otra perspectiva más armoniosa, amorosa, equilibrada y más feliz.

Aun así, algunas emociones como el enojo, la tristeza o la decepción hacen parte del proceso normal de cierre de cualquier ciclo. Lo importante es que las elabores y que jamás te ancles en ellas. Naciste con todo el potencial requerido para salir victorioso de cualquier situación.

Agradece

Aunque en el momento no halles la bendición, te aseguro que hay más de una, detéctalas. Si te es posible, hoy mismo, regálate un tiempo; en el silencio de tu habitación por ejemplo, relaja tu mente, cuerpo y corazón. Recuerda que en tranquilidad se escucha más fácilmente la guía celestial. Respira profunda y lentamente varias veces y conéctate con tus ángeles custodios. En su compañía agradece al Padre todo lo bueno que tienes y pídeles que te ayuden a encontrar la luz y la bondad en todo esto y a desapegarte.

Da las gracias a Dios por la oportunidad que tuviste de haber vivido la experiencia que ahora quieres cerrar. Evalúa lo que te aportó. Cada vivencia es elegida por nosotros mismos para despertar y cada encuentro con otra persona conlleva un propósito de aprendizaje. Permíteles a tus ángeles que te colaboren con esto. Invoca también su ayuda para que elabores una lista de todos los beneficios que obtienes al cerrar ya y cortar sanamente. Por lo menos anota 27.

En estos días de cambios internos y externos, tus gustos e intereses se transforman, así que es probable que ciertas actividades ya no te gusten o algunos amigos ya no resuenen contigo y ya no te sientas bien a su lado. No te preocupes por eso, es natural. Agradece también de antemano que nuevas personas y oportunidades aparecerán y celebrarás momentos muy especiales.

Amate

Por amor propio no le des más vueltas al asunto y no dejes cabos sueltos, sostenidos falsamente por la expectativa de una posible marcha atrás. Invoca a tus ángeles y pídeles que remplacen eso que hoy entregas por algo mejor. De ninguna manera pienses en: “¿qué tal si cierro y no puedo encontrar algo o alguien? Destierra ese tipo de ideas porque solo empeoran la situación y sustitúyelas con afirmaciones positivas que ratifiquen tu merecimiento. Otra sugerencia angelical es que te desligues también de recuerdos y objetos que te conecten con el evento o persona en cuestión. No guardes nada.

Sin importar la naturaleza de la circunstancia que quieras cerrar, hazlo. No es lo que fue (por más maravilloso o mágico que haya sido) ni lo que podría llegar a ser, lo único importante es lo que es hoy. Y si ahora ya no funciona, no existe, ámate y recupera el espacio energético que le estabas otorgando. Ábrele campo a lo nuevo, pero no corras a llenarlo con lo primero que aparezca. Date un tiempo para asimilar.

Trátate con consideración (no la confundas con lástima) y no insistas en dilatar y darle vitalidad a algo que ya no posee fuerza. Cuando una etapa llega a su fin, otras luminosas se aproximan. Si cierras ésta desde el amor con aceptación y gratitud, el camino que se te muestra al frente estará bendecido por Dios y custodiado por tus ángeles. Adelante, continúa, pasa la hoja, cierra este capítulo y sigue la aventura que significa vivir.

Renace, busca un nuevo trayecto. Solo tu puedes romper tus cadenas, nadie puede meterse en tu mente y tomar decisiones por ti. Con la ayuda de tus ángeles de la guarda, el ángel Mumiah y los arcángeles Zadquiel y Azrael, libera las condiciones y las personas y tu serás el primero que recobre la libertad. El sendero de tu evolución es iluminado y eterno, como eterno es el amor de Dios Padre y los ángeles.

Para terminar, te comparto esta oración de liberación y cierre:

“Querido Dios y seres de luz: hoy suelto lo que no corresponde a mi presente. Me perdono por haberlo retenido más del tiempo necesario. He decidido que ya no quiero aprender más desde el dolor y el drama. De ahora en adelante elijo al amor en todas mis experiencias. Por mi libre albedrío, recupero mi libertad y te libero (pronunciar el nombre del evento o persona). No me aprisiono más ni lo hago contigo. Hecho está”.

Bendiciones de amor y luz.

Martha Muñoz Losada senderosalalma.com

19 de octubre de 2026

Reflexiones: Luz y sombras…

Un filósofo llevó a sus discípulos a una habitación oscura.

-¿Qué ven? -les preguntó.

-Nada, maestro -le respondieron. – La oscuridad es absoluta y no nos deja ver.

El filósofo dio una palmada, y se encendieron al mismo tiempo mil lámparas de intensa luz.

- ¿Qué ven ahora? -les preguntó otra vez.

-Nada, tampoco -dijeron los discípulos. -Esta luz cegadora nos impide abrir los ojos para ver.

-Aprendan, pues, -les enseñó el maestro-, que ni en la luminosidad absoluta ni en la completa oscuridad el hombre puede ver. Por eso estamos hechos de luces y sombras, para podernos ver los unos a los otros. ¡Ay de aquél que no perdone la oscuridad que hay en el alma de su hermano, pues no lo podrá ver, y estará solo! Y ¡ay de aquél que no busque poner luces en su oscuridad, pues a sí mismo se perderá! Así dijo el sabio.

Y concluyó:

-Estamos hechos de sombras. ¿Dónde mejor que en nosotros puede brillar la luz?

13 de octubre de 2026

La adicción a pensar todo el tiempo


Nuestra mente es un dispositivo, una herramienta creada para pensar. Está ahí para utilizarla en una tarea específica y también hay que dejarla descansar. Como se usa ahora, yo diría que el ochenta o noventa por ciento del pensamiento de la mayoría de las personas es, no sólo repetitivo e inútil, sino que por su naturaleza disfuncional y a menudo negativa, gran parte de él es también perjudicial. Observe su mente y descubrirá que esto es verdad. Ella causa una pérdida grave de energía vital.

Este tipo de pensamiento compulsivo es en realidad una adicción. ¿Qué es lo que caracteriza a una adicción? Simplemente esto: usted ya no siente que puede elegir detenerse. Parece más fuerte que usted. También le da una sensación falsa de placer, placer que invariablemente se convierte en dolor.

– ¿Por qué habríamos de ser adictos al pensamiento?

Porque usted está identificado con él, lo que significa que usted deriva su sentido de sí mismo del contenido y la actividad de su mente. Porque cree que dejaría de ser si dejara de pensar. Según crece, usted forma una imagen mental de quién es usted, basada en su condicionamiento personal y cultural. Podemos llamar a este ser fantasmal el ego. Consiste en actividad mental y sólo se puede mantener activo por medio del pensamiento constante. El término ego significa diferentes cosas para las diferentes personas, pero cuando lo uso aquí significa un falso ser, creado por la identificación con la mente.

Para el ego, el momento presente casi no existe. Lo único que se considera importante es el pasado y el futuro. Esta inversión total de la verdad es la causante de que en su “modalidad ego”, la mente sea tan disfuncional. Está siempre preocupada de mantener el pasado vivo porque sin él ¿quién es usted? Se proyecta constantemente hacia el futuro para asegurar su supervivencia y para buscar algún tipo de alivio o de realización en él. Dice: “Un día, cuando esto, aquello o lo de más allá ocurra, voy a sentirme bien, feliz, en paz”. Incluso cuando el ego parece estar ocupado con el presente, no es el presente lo que ve: lo percibe en forma completamente errónea porque lo observa con los ojos del pasado. O reduce el presente a un medio para lograr un fin, un fin que siempre está en el futuro proyectado por la mente. Observe su mente y verá que así es como funciona.

El momento presente tiene la clave de la liberación. Pero usted no puede encontrar el momento presente mientras sea su mente.

– No quiero perder mi capacidad de análisis y discriminación. No me molestaría aprender a pensar más claramente, en forma más concentrada, pero no quiero perder mi mente. El don del pensamiento es lo más precioso que tenemos. Sin él, seríamos solamente otra especie animal.

El predominio de la mente no es más que una etapa en la evolución de la conciencia. Necesitamos pasar urgentemente a la próxima etapa; si no, seremos destruidos por la mente, que se ha convertido en un monstruo. Hablaré con más detalle sobre esto después. Pensamiento y conciencia no son sinónimos. El pensamiento es sólo un pequeño aspecto de la conciencia. El pensamiento no puede existir sin la conciencia, pero la conciencia no necesita al pensamiento.

La iluminación significa levantarse por encima del pensamiento, no caer a un nivel inferior del pensamiento, el nivel de un animal o una planta. En el estado iluminado, usted todavía usa su mente pensante cuando la necesita, pero en una forma mucho más enfocada y efectiva que antes. La usa sobre todo con fines prácticos, pero está libre del diálogo interno involuntario y hay una quietud interior. Cuando usted usa la mente y particularmente cuando se necesita una solución creativa, usted oscila unos cuantos minutos entre el pensamiento y la quietud, entre la mente y la no-mente.

La no-mente es conciencia sin pensamiento.

Sólo de esta forma es posible pensar creativamente, porque sólo de esta forma el pensamiento tiene poder real. El pensamiento solo, cuando no está conectado con el reino mucho más vasto de la conciencia, se vuelve estéril rápidamente, insensato, destructivo.

La mente es esencialmente una máquina de supervivencia. Ataque y defensa contra otras mentes, recoger, almacenar y analizar información, eso es en lo que es buena, pero no es creativa en absoluto. Todos los artistas verdaderos, lo sepan o no, crean desde un lugar de no-mente, de quietud interior. La mente entonces da forma a la visión o impulso creativo. Incluso los grandes científicos han dicho que sus grandes logros creativos llegaron en un momento de quietud mental. El sorprendente resultado de una encuesta nacional entre los matemáticos más eminentes de Norteamérica, incluido Einstein, para conocer sus métodos de trabajo, fue que el pensamiento “juega sólo un papel subordinado en la breve y decisiva fase del acto creativo en sí mismo” (A. KoestIer, The Ghost in the Machine (Arkana, Londres, 1989) p. 180).
Así pues, yo diría que la sencilla razón por la que la mayoría de los científicos no son creativos, no es porque no saben pensar sino ¡porque no saben cómo dejar de pensar!.

No fue por medio de la mente, del pensamiento, como el milagro de la vida sobre la tierra o el de su propio cuerpo, fueron creados y se sostienen. Hay claramente una inteligencia trabajando que es mucho más grande que la mente. ¿Cómo puede una simple célula humana que mide 1/1.000 de pulgada contener instrucciones en su ADN que llenarían mil libros de seiscientas páginas? Cuanto más aprendemos sobre el funcionamiento del cuerpo, más descubrimos cuán vasta es la inteligencia que funciona en él y qué poco conocemos. Cuando la mente se vuelve a conectar con esto, se vuelve una herramienta sumamente maravillosa. Entonces le sirve a algo más grande que ella misma.

Eckhart Tolle, El Poder del Ahora.

5 de octubre de 2026

El poder de la energía espiritual

Según el budismo, tenemos cuerpo y mente tosca, sutil y muy sutil. 

En el nivel tosco experimentamos las sensaciones físicas y los estados mentales basados en la percepción dual de la realidad, esto es, cuando nuestra mente consciente evalúa, nómina y juzga.

El nivel sutil de nuestro cuerpo se encuentra en su campo energético: el aura.
Ya la mente sutil se manifiesta durante los sueños, en la meditación, cuando ocurre la telepatía, y en los estados mentales positivos que surgen como resultado de una mente abierta y relajada como el amor, la compasión y la sabiduría intuitiva. 

Los padrones mentales pueden ser toscos y sutiles. Los toscos son los padrones emocionales creados en esta vida: todas nuestras “mañas y manías”. Ya los sutiles son nuestras “mañas y manías” de otras vidas.

El nivel muy sutil se manifiesta durante el sueño profundo y en el último estado del proceso de la muerte.

Todos nosotros podemos reconocer fácilmente estos diferentes niveles de conciencia. Mientras tanto, no estamos acostumbrados a nominarlos. Por ejemplo: ¿cómo llamaríamos al estado mental que hace que una mamá se despierte segundos antes que su bebé comience a llorar?

Cierta vez, al pedir al Lama Gangchen Rinpoche que me explicase algo sobre la naturaleza de nuestra energía sutil, él simplemente me respondió: “el mundo interno es tal como el mundo externo”. Sentí como si Él me estuviese revelando un secreto contenido en una caja cerrada: “dentro de ella es tal y como afuera”. 

Recuerdo, entonces, que he fijado mi mirar en el movimiento de las ramas de los árboles que yo podía ver por la ventana y escuchar al Lama Gangchen decirme dulcemente: “El mismo movimiento que usted percibe ahora allá afuera, está sucediendo ahora dentro de usted. Todo el tiempo es así. Por ejemplo, antes de llover, cuando el cielo oscurece y el aire se pone más pesado, también su cuerpo y su mente se ponen más tensos. Mientras que, al contrario, también ocurre: lo que pasa en su interior tiene una influencia directa sobre el mundo externo”.

Reconocer la realidad externa como un reflejo de una red inter-dependiente que contiene la mente de cada uno de nosotros me hace sentir momentáneamente despierta. Cuando nuestra mente se abre para una nueva percepción de la realidad, todo parece muy claro y obvio. Pero luego perdemos esta percepción energética de la realidad cuando volvemos a percibir el mundo de la forma como estamos normalmente habituados.

La naturaleza de la mente muy sutil es pura, luminosa y sabedora de todo. Mientras que, no podemos accederla porque ella está encubierta por los padrones mentales toscos y sutiles negativos. Ellos impiden que la mente muy sutil y la sutil positiva puedan manifestarse. ¡Por ejemplo, cuando estamos irritados, somos incapaces de sentir amor! 

En general, pensamos que la energía tosca tiene más poder que la sutil. Por ejemplo, en nuestra cultura occidental, la medicina alopática es más aceptada que la homeópata. Pero, en realidad, la mente sutil tiene mucho más poder de transformación que la tosca, pues la materia es una expresión condensada de la energía sutil. Por ejemplo, la vitalidad de nuestro cuerpo físico es mantenida por la calidad energética de nuestra aura. 

Así como nuestro cuerpo físico se torna débil y opaco cuando la energía sutil de su campo áurico está débil, nuestra mente tosca se torna depresiva y negativa cuando no consigue tener acceso a su fuerza sutil.

A pesar de no saber definir muy bien lo que es energía espiritual, sabemos que necesitamos de ella para sentirnos confiados, con disposición para enfrentar los desafíos de la vida.

Los métodos de Meditación Tántrica visan atenuar y eliminar los efectos colaterales de la mente tosca. Permiten así la manifestación de las cualidades energéticas positivas de nuestra mente sutil y de la muy sutil. 

En la medida que la fuerza opresora de la mente tosca disminuye, comenzamos a sentir la calidad energética del elemento espacio moverse en nuestra mente: nos sentimos regenerados y en paz porque estamos más libres de las presiones internas.

Cuando nuestra mente sutil positiva se puede mover libremente, nuestra sabiduría e intuición innatas se manifiestan.

Cuando estamos cerca de personas evolucionadas espiritualmente, religiosas o no, somos tocados por la fuerza de su campo energético sutil. Naturalmente, pasamos a sentirnos felices y relajados. Mientras que, este efecto no es una vía de mano única. Él será mayor o menor de acuerdo con el nivel tosco de intoxicación interna en que nos encontramos en aquel momento y principalmente de nuestra conexión kármica con la persona con quien estamos en contacto.

Por ejemplo, algunas personas sienten un alivio inmediato y un profundo bienestar cuando se encuentran con maestros sagrados, entran en templos o iglesias o hasta cuando escuchan rezos y cantos sagrados. Otras simplemente no sienten nada. Para que estas experiencias ocurran, no hay nada que sea acertado o errado con ninguno de los dos lados. 

Las experiencias positivas o negativas serán siempre resultado de nuestra experiencia kármica. Cabe a cada uno de nosotros encontrarnos con las personas, los lugares y las palabras que despertarán lo que tenemos de más bello en nuestro interior: nuestra naturaleza pura y sutil, libre de cualquier negatividad. 

Izabel Tellez Traducción: Melissa Park Fuente: somostodosuno.com

29 de septiembre de 2026

Ser Uno con el Todo…

“- Amigo sabio, ¿sentías momentos de tristeza y desánimo antes de alcanzar la iluminación?

– Sí, a menudo.
– Y ahora, después de alcanzar la iluminación, ¿sigues viviendo momentos de tristeza y desánimo?
– Sí, también, pero ahora no me importan.” (Tradición Budista)

A menudo, se tiene una idea equivocada de lo que significa crecer interiormente e iluminar nuestra vida de paz.

No se trata de transformarse en un vegetal indiferente a la lágrima y a la risa, sino en un Testigo Consciente de las contradicciones que vivimos y de la gran diversidad de tendencias que experimenta nuestra persona.

El Espíritu no niega al cuerpo, ni a las emociones, ni a la mente, sino que las incluye. 

Cuando desarrollamos la conciencia de espectador desde la que observar la propia mente y sus vericuetos, nos convertimos en testigos de lo que sucede, sea del signo que sea. El dolor y las consiguientes presiones que nuestro psicocuerpo experimenta en las curvas de la vida, lejos de ser resistidas y por tanto creadoras de sufrimiento, son aceptados desde ese espacio silencioso y lúcido en el que es la conciencia expandida.

A partir de este desarrollo, aquello que anteriormente resultaba doloroso deja de ser una dura carga. Sucede que la vida ha sido abrazada con su plena diversidad y el mundo sigue desplegando sus fríos inviernos y sus primaveras soleadas. Uno entonces observa todo aquello que le pasa al cuerpo y a la mente como vehículos de la gran travesía.

Ya no se trata de pretender eliminar las tormentas de la vida, sino más bien de saber navegar durante las mismas, observando los miedos y ajustando las velas. En la visión global, todo lo que sucede tiene sentido y no se le opone resistencia. En realidad, uno se ha dado cuenta de que no puede cambiar el mundo. Las cosas simplemente ocurren. Lo que todavía nos importa y perturba sigue dando lecciones que señalan nuestra necesidad de desafección y de visión expandida.

Autor: Pedro Martín Fuente: lawebdepedromartin.com.ar

21 de septiembre de 2026

Baña este momento en Luz…por Jeff Foster

La vieja silla está aquí, ofreciéndose a sí misma, susurrando, “Ven, siéntate, descansa, estás agotado. Mira, estoy aquí…”

Y la alfombra que realmente nunca viste antes, porque estabas demasiado ocupado buscando la iluminación y la salvación y el amor en el futuro – observa como simplemente… está aquí… ofreciéndose plenamente a ti, postrada ante tu presencia, susurrando, “Ven, puedes recostarte, sentarte, pararte, no te pido absolutamente nada, no quiero nada. Estoy aquí…”

En realidad, no viste la alfombra porque querías iluminarte primero. ¡Querías ser una persona iluminada parada en la alfombra! Trabajarías en ti mismo por cuarenta años, meditando para alcanzar el Nirvana, para sanar tus traumas, para perfeccionar tu ‘yo’, para trascender tu ego, o para esperar hasta que estuvieras ‘listo’ antes de otorgarle algún valor a la alfombra, contemplando la alfombra, reconociendo la alfombra como una expresión divina, y como un tremendo regalo.

Todo era pospuesto, ¿lo ves? Todo era un movimiento fuera de ‘lo que es’, fuera del extraordinario carácter sagrado de lo ordinario. Era un desplazamiento hacia un futuro que jamás podría llegar…

La alfombra siempre estuvo aquí. La silla siempre estuvo aquí. Lista. Viva. Inocente. Esperando. La vida siempre estuvo aquí, ofreciéndose a sí misma, insinuándose, llamándote, invitándote, para que la vieras, invitándote a despertar, a volver a la vida, a ser un hijo de la presencia consciente. Y, sin embargo, tú estabas demasiado ocupado huyendo, hacia un ‘futuro’, hacia un sueño…

Tan sólo toma un momento. Cualquier momento. Este momento. Y contémplalo en tu amorosa presencia consciente, báñalo en tu luz.

Jeff Foster 

15 de septiembre de 2026

Los 11 pasos del Camino del Amor


1. Primero, contigo mismo.

Sólo cuando estás bien contigo mismo puedes estar bien con los demás

2. Manejar la soledad.
Sólo cuando manejas tu soledad puedes manejar una relación.

3. Sólo se da lo que se tiene.
Necesitas valorarte para valorar, quererte para querer, respetarte para respetar, y aceptarte para aceptar, porque nadie puede dar lo que no tiene.

4. Paz interior.
Ninguna relación te dará la paz que tú mismo no crees en tu interior.

5. Fantasía que genera frustración.
Pretender que otra persona nos haga felices y llene todas nuestras expectativas es una fantasía que sólo trae frustraciones.

6. Autonomía.
Ninguna relación te brindará felicidad que tú mismo no construyas.

7. Autosuficiencia.
Sólo podrás ser feliz con otra persona cuando, bien convencido, seas capaz de decirle: “No te necesito para ser feliz”.

8. Independencia
Sólo podrás amar siendo independiente hasta el punto de no tener que manipular ni manejar a los que dices querer.

9. Requerimientos.
Para amar necesitas una humilde autosuficiencia, autoestima, y la práctica de una libertad responsable.

10. Autoestima y madurez.
Ámate a ti mismo, madura, y el día que puedas decirle a esa otra persona “Sin ti me la paso bien”, ese día estarás preparado para vivir en pareja.

11. Compartir.
Dos personas que vivan en pareja podrán ser felices sólo cuando se hayan unido para compartir su felicidad, no para hacerse felices la una a la otra.

Conclusión:

“Dos personas se aman únicamente cuando son capaces de vivir la una sin la otra, pero deciden vivir juntas”

Fragmento tomado de El Camino Al Amor: Los 11 pasos.  M. Scott Peck

Herramientas del Cielo para cerrar ciclos

Son tiempos trascendentales los que vivimos y la forma cómo se está dando nuestro despertar, depende mucho de los pensamientos que manejamos...