5 de octubre de 2026

El poder de la energía espiritual

Según el budismo, tenemos cuerpo y mente tosca, sutil y muy sutil. 

En el nivel tosco experimentamos las sensaciones físicas y los estados mentales basados en la percepción dual de la realidad, esto es, cuando nuestra mente consciente evalúa, nómina y juzga.

El nivel sutil de nuestro cuerpo se encuentra en su campo energético: el aura.
Ya la mente sutil se manifiesta durante los sueños, en la meditación, cuando ocurre la telepatía, y en los estados mentales positivos que surgen como resultado de una mente abierta y relajada como el amor, la compasión y la sabiduría intuitiva. 

Los padrones mentales pueden ser toscos y sutiles. Los toscos son los padrones emocionales creados en esta vida: todas nuestras “mañas y manías”. Ya los sutiles son nuestras “mañas y manías” de otras vidas.

El nivel muy sutil se manifiesta durante el sueño profundo y en el último estado del proceso de la muerte.

Todos nosotros podemos reconocer fácilmente estos diferentes niveles de conciencia. Mientras tanto, no estamos acostumbrados a nominarlos. Por ejemplo: ¿cómo llamaríamos al estado mental que hace que una mamá se despierte segundos antes que su bebé comience a llorar?

Cierta vez, al pedir al Lama Gangchen Rinpoche que me explicase algo sobre la naturaleza de nuestra energía sutil, él simplemente me respondió: “el mundo interno es tal como el mundo externo”. Sentí como si Él me estuviese revelando un secreto contenido en una caja cerrada: “dentro de ella es tal y como afuera”. 

Recuerdo, entonces, que he fijado mi mirar en el movimiento de las ramas de los árboles que yo podía ver por la ventana y escuchar al Lama Gangchen decirme dulcemente: “El mismo movimiento que usted percibe ahora allá afuera, está sucediendo ahora dentro de usted. Todo el tiempo es así. Por ejemplo, antes de llover, cuando el cielo oscurece y el aire se pone más pesado, también su cuerpo y su mente se ponen más tensos. Mientras que, al contrario, también ocurre: lo que pasa en su interior tiene una influencia directa sobre el mundo externo”.

Reconocer la realidad externa como un reflejo de una red inter-dependiente que contiene la mente de cada uno de nosotros me hace sentir momentáneamente despierta. Cuando nuestra mente se abre para una nueva percepción de la realidad, todo parece muy claro y obvio. Pero luego perdemos esta percepción energética de la realidad cuando volvemos a percibir el mundo de la forma como estamos normalmente habituados.

La naturaleza de la mente muy sutil es pura, luminosa y sabedora de todo. Mientras que, no podemos accederla porque ella está encubierta por los padrones mentales toscos y sutiles negativos. Ellos impiden que la mente muy sutil y la sutil positiva puedan manifestarse. ¡Por ejemplo, cuando estamos irritados, somos incapaces de sentir amor! 

En general, pensamos que la energía tosca tiene más poder que la sutil. Por ejemplo, en nuestra cultura occidental, la medicina alopática es más aceptada que la homeópata. Pero, en realidad, la mente sutil tiene mucho más poder de transformación que la tosca, pues la materia es una expresión condensada de la energía sutil. Por ejemplo, la vitalidad de nuestro cuerpo físico es mantenida por la calidad energética de nuestra aura. 

Así como nuestro cuerpo físico se torna débil y opaco cuando la energía sutil de su campo áurico está débil, nuestra mente tosca se torna depresiva y negativa cuando no consigue tener acceso a su fuerza sutil.

A pesar de no saber definir muy bien lo que es energía espiritual, sabemos que necesitamos de ella para sentirnos confiados, con disposición para enfrentar los desafíos de la vida.

Los métodos de Meditación Tántrica visan atenuar y eliminar los efectos colaterales de la mente tosca. Permiten así la manifestación de las cualidades energéticas positivas de nuestra mente sutil y de la muy sutil. 

En la medida que la fuerza opresora de la mente tosca disminuye, comenzamos a sentir la calidad energética del elemento espacio moverse en nuestra mente: nos sentimos regenerados y en paz porque estamos más libres de las presiones internas.

Cuando nuestra mente sutil positiva se puede mover libremente, nuestra sabiduría e intuición innatas se manifiestan.

Cuando estamos cerca de personas evolucionadas espiritualmente, religiosas o no, somos tocados por la fuerza de su campo energético sutil. Naturalmente, pasamos a sentirnos felices y relajados. Mientras que, este efecto no es una vía de mano única. Él será mayor o menor de acuerdo con el nivel tosco de intoxicación interna en que nos encontramos en aquel momento y principalmente de nuestra conexión kármica con la persona con quien estamos en contacto.

Por ejemplo, algunas personas sienten un alivio inmediato y un profundo bienestar cuando se encuentran con maestros sagrados, entran en templos o iglesias o hasta cuando escuchan rezos y cantos sagrados. Otras simplemente no sienten nada. Para que estas experiencias ocurran, no hay nada que sea acertado o errado con ninguno de los dos lados. 

Las experiencias positivas o negativas serán siempre resultado de nuestra experiencia kármica. Cabe a cada uno de nosotros encontrarnos con las personas, los lugares y las palabras que despertarán lo que tenemos de más bello en nuestro interior: nuestra naturaleza pura y sutil, libre de cualquier negatividad. 

Izabel Tellez Traducción: Melissa Park Fuente: somostodosuno.com

29 de septiembre de 2026

Ser Uno con el Todo…

“- Amigo sabio, ¿sentías momentos de tristeza y desánimo antes de alcanzar la iluminación?

– Sí, a menudo.
– Y ahora, después de alcanzar la iluminación, ¿sigues viviendo momentos de tristeza y desánimo?
– Sí, también, pero ahora no me importan.” (Tradición Budista)

A menudo, se tiene una idea equivocada de lo que significa crecer interiormente e iluminar nuestra vida de paz.

No se trata de transformarse en un vegetal indiferente a la lágrima y a la risa, sino en un Testigo Consciente de las contradicciones que vivimos y de la gran diversidad de tendencias que experimenta nuestra persona.

El Espíritu no niega al cuerpo, ni a las emociones, ni a la mente, sino que las incluye. 

Cuando desarrollamos la conciencia de espectador desde la que observar la propia mente y sus vericuetos, nos convertimos en testigos de lo que sucede, sea del signo que sea. El dolor y las consiguientes presiones que nuestro psicocuerpo experimenta en las curvas de la vida, lejos de ser resistidas y por tanto creadoras de sufrimiento, son aceptados desde ese espacio silencioso y lúcido en el que es la conciencia expandida.

A partir de este desarrollo, aquello que anteriormente resultaba doloroso deja de ser una dura carga. Sucede que la vida ha sido abrazada con su plena diversidad y el mundo sigue desplegando sus fríos inviernos y sus primaveras soleadas. Uno entonces observa todo aquello que le pasa al cuerpo y a la mente como vehículos de la gran travesía.

Ya no se trata de pretender eliminar las tormentas de la vida, sino más bien de saber navegar durante las mismas, observando los miedos y ajustando las velas. En la visión global, todo lo que sucede tiene sentido y no se le opone resistencia. En realidad, uno se ha dado cuenta de que no puede cambiar el mundo. Las cosas simplemente ocurren. Lo que todavía nos importa y perturba sigue dando lecciones que señalan nuestra necesidad de desafección y de visión expandida.

Autor: Pedro Martín Fuente: lawebdepedromartin.com.ar

21 de septiembre de 2026

Baña este momento en Luz…por Jeff Foster

La vieja silla está aquí, ofreciéndose a sí misma, susurrando, “Ven, siéntate, descansa, estás agotado. Mira, estoy aquí…”

Y la alfombra que realmente nunca viste antes, porque estabas demasiado ocupado buscando la iluminación y la salvación y el amor en el futuro – observa como simplemente… está aquí… ofreciéndose plenamente a ti, postrada ante tu presencia, susurrando, “Ven, puedes recostarte, sentarte, pararte, no te pido absolutamente nada, no quiero nada. Estoy aquí…”

En realidad, no viste la alfombra porque querías iluminarte primero. ¡Querías ser una persona iluminada parada en la alfombra! Trabajarías en ti mismo por cuarenta años, meditando para alcanzar el Nirvana, para sanar tus traumas, para perfeccionar tu ‘yo’, para trascender tu ego, o para esperar hasta que estuvieras ‘listo’ antes de otorgarle algún valor a la alfombra, contemplando la alfombra, reconociendo la alfombra como una expresión divina, y como un tremendo regalo.

Todo era pospuesto, ¿lo ves? Todo era un movimiento fuera de ‘lo que es’, fuera del extraordinario carácter sagrado de lo ordinario. Era un desplazamiento hacia un futuro que jamás podría llegar…

La alfombra siempre estuvo aquí. La silla siempre estuvo aquí. Lista. Viva. Inocente. Esperando. La vida siempre estuvo aquí, ofreciéndose a sí misma, insinuándose, llamándote, invitándote, para que la vieras, invitándote a despertar, a volver a la vida, a ser un hijo de la presencia consciente. Y, sin embargo, tú estabas demasiado ocupado huyendo, hacia un ‘futuro’, hacia un sueño…

Tan sólo toma un momento. Cualquier momento. Este momento. Y contémplalo en tu amorosa presencia consciente, báñalo en tu luz.

Jeff Foster 

15 de septiembre de 2026

Los 11 pasos del Camino del Amor


1. Primero, contigo mismo.

Sólo cuando estás bien contigo mismo puedes estar bien con los demás

2. Manejar la soledad.
Sólo cuando manejas tu soledad puedes manejar una relación.

3. Sólo se da lo que se tiene.
Necesitas valorarte para valorar, quererte para querer, respetarte para respetar, y aceptarte para aceptar, porque nadie puede dar lo que no tiene.

4. Paz interior.
Ninguna relación te dará la paz que tú mismo no crees en tu interior.

5. Fantasía que genera frustración.
Pretender que otra persona nos haga felices y llene todas nuestras expectativas es una fantasía que sólo trae frustraciones.

6. Autonomía.
Ninguna relación te brindará felicidad que tú mismo no construyas.

7. Autosuficiencia.
Sólo podrás ser feliz con otra persona cuando, bien convencido, seas capaz de decirle: “No te necesito para ser feliz”.

8. Independencia
Sólo podrás amar siendo independiente hasta el punto de no tener que manipular ni manejar a los que dices querer.

9. Requerimientos.
Para amar necesitas una humilde autosuficiencia, autoestima, y la práctica de una libertad responsable.

10. Autoestima y madurez.
Ámate a ti mismo, madura, y el día que puedas decirle a esa otra persona “Sin ti me la paso bien”, ese día estarás preparado para vivir en pareja.

11. Compartir.
Dos personas que vivan en pareja podrán ser felices sólo cuando se hayan unido para compartir su felicidad, no para hacerse felices la una a la otra.

Conclusión:

“Dos personas se aman únicamente cuando son capaces de vivir la una sin la otra, pero deciden vivir juntas”

Fragmento tomado de El Camino Al Amor: Los 11 pasos.  M. Scott Peck

31 de agosto de 2026

Cuatro pasos para interpretar tus sueños de acuerdo con los métodos de Carl Jung

Los sueños han intrigado a los humanos durante generaciones. Ciertas civilizaciones antiguas concebían que los mundos oníricos y nuestras experiencias en ellos eran parte de nuestra conexión con el mundo espiritual. Posteriormente la manera en que las personas consideran sus sueños fue modificándose, pero aún nos levantamos de vez en cuando con el deseo de saber qué significa lo que hemos experimentado tan vívidamente mientras que nuestro cuerpo yacía despatarrado en la cama. En este sentido, los métodos de interpretación de sueños creados por Carl Jung son bastante sencillos y no requieren que seas un erudito en mitología o arquetipos.

Analizar nuestros sueños de esta manera puede resultar una herramienta útil de autoexploración, ya que para hacerlo sólo se necesita tener deseo de cuestionarse a uno mismo y estar dispuesto a llevar una bitácora al respecto, pues nuestra mente inconsciente nos habla en un lenguaje de símbolos, de tal manera que podemos descifrar los vericuetos de nuestros dramas internos al revisar lo que el inconsciente nos está proyectando. Hacerlo implica decodificar los símbolos del inconsciente y para hacerlo se pueden seguir cuatro pasos básicos:

1. Hacer asociaciones relacionadas con los símbolos del sueño

Escribe cada una de las imágenes o elementos del sueño; por ejemplo: zapatos azules, gato blanco, casa de la abuela. Luego escribe qué asociaciones surgen en tu mente con respecto a cada uno de estos elementos. Estas asociaciones son especiales para cada persona porque mientras que para unos soñar con cruzar un puente puede indicar una travesía emocionante o el final de una etapa difícil para otros podría ser un camino inseguro donde emerge su pánico a las alturas. Las asociaciones correctas para cada elemento son aquellas que sientes como tales; puede ser que tengas tres o cinco para una imagen, pero una de ellas es la que realmente causa una reacción en ti y descubres que tiene sentido. No sólo se trata de reconocer arquetipos sino de descubrir qué significado tienen en tu vida.

2. Conectar las imágenes del sueño con aspectos internos del ser

Gracias a las asociaciones del primer paso puedes empezar a identificar a qué parte de tu ser corresponde cada elemento. A veces vemos a ciertas personas en nuestros sueños como amigos, parejas o familiares y por lo tanto sería fácil asumir que el sueño se relaciona con estas personas. Sin embargo, esto no es siempre atinado; a veces vemos a una persona que no conocemos, pero en el sueño sabemos quién es, por ejemplo una guía o un hermano. En otras ocasiones estas personas que vemos son en realidad un símbolo para quien sueña, representando una cualidad, acción, estado emocional o concepto, pues el subconsciente suele tomar imágenes de las situaciones del mundo de la vigilia para simbolizar algo que le pasa al soñador.

3. Elige la interpretación correcta

Este paso implica preguntarte cosas con respecto al mensaje que el sueño intenta comunicar. Lo mejor es escribir una lista de opciones. Una vez hecho esto lo que sigue es escoger una. Si tienes problemas hay ciertos parámetros que pueden servirte de guía. Elige una interpretación que te muestre algo que no sabías. Evita las interpretaciones que nada más estén adulando o complaciendo a tu ego. Descarta las interpretaciones que te quiten responsabilidad sobre el asunto, ya que esto generalmente es simple evasión.

4. Ancla el nuevo conocimiento con un ritual

Para integrar la experiencia del sueño a tu vida en el tiempo de vigilia es importante que realices un ritual, pues esta es la forma simbólica de traer la información del subconsciente a la mente consciente anclándola en el mundo físico. Las acciones rituales no tienen que ser complejas ni incluir velas, símbolos y oraciones. Pueden ser cosas tan sencillas como escribirle a alguien o pasar a hacerle una visita; el punto es realizar una acción que indique la comprensión del mensaje.

Fuente: pijamasurf.com

24 de agosto de 2026

El Poder de la Palabra en mí mismo

Aunque la mayoría de las veces las demos por sentadas, las palabras que usamos al comunicarnos son muy poderosas. Puede sonar raro, pero la verdad es que hay palabras que por sí solas tienen un peso y una emoción asociadas a ellas. Para ver esto en acción vamos a hacer una mini prueba: Te pido por favor decir, ahora mismo en voz alta, “¡Que día más horrible!” ¿Cómo te sientes? ¿Sientes inconformidad? ¿Desagrado? ¿Tiene eso que ver como verdaderamente está el día? Aunque en realidad sea el día más maravilloso, igual estas palabras pueden cambiar tu ánimo y traerte sentimientos de malestar.

Hay palabras que no sólo nos hacen sentir una mala sensación sino también ayudan a que nos autoimpongamos límites. Cosas como “No puedo ir”, “No tengo tiempo”, “Soy pésima/o para eso” son barreras invisibles que levantamos sin darnos cuenta. Porque si analizamos bien la situación la verdad es que sí podemos ir (pero decidimos no hacerlo), tenemos tiempo (pero ese tiempo lo queremos utilizar en otra cosa), y puede que no seamos expertos en alguna cosa, pero probablemente es porque no hemos querido dedicarle el tiempo necesario para serlo.

Claramente, no es que al cambiar estas formas de expresarnos mágicamente vamos a poder hacer lo que sentimos que no podemos, o vamos a crear más horas en el día. Sin embargo, podemos ir avanzando en nuestra vida de manera más fluida y tranquila; sin sentirnos culpables por restricciones inexistentes, sin sentirnos mal porque no tenemos una cierta capacidad y dándonos un merecido espacio para poder crecer en el futuro.

Para que empecemos a ser un poquito más conscientes de estas presiones y limitaciones que nos autoimponemos y a su vez comencemos a ser más gentiles y respetuosos con nosotros mismos, te entregamos 5 ejemplos de frases que desde hoy mismo puedes reemplazar para liberarte de las emociones negativas que traen:

1- “Soy pésima/o para”…

Ejemplos de esto podrían ser: “Soy pésima para cocinar”, “Soy pésimo para las matemáticas” “Tengo pésima memoria”. ¿Es esto verdad? ¿Es que somos pésimos o la verdad es que nunca nos hemos dado el tiempo para mejorar? Muchas veces se trata de temas que no nos llaman la atención, y por eso mismo no nos interesa aprender más sobre ellos. Otras veces, es simplemente que no le hemos dado prioridad. Esta bien, no tenemos que ser expertos en todo y podemos aprender más cosas en el futuro, así que basta reconocerlo y dejar de lado la culpa.

¿Con qué lo reemplazo?

– “La verdad es que no me llama la atención la cocina, así que nunca he aprendido a cocinar bien. Prefiero ocupar mi tiempo en aprender (cualquier otro hobby que tengas)”.

– “Nunca disfruté de las matemáticas en el colegio, y actualmente no es uno de mis fuertes. Seguro que si me dedicara a aprender podría ser mucho mejor, pero, por ahora, no me motiva hacerlo”.

– “¡Mi memoria no es la mejor, pero estoy comiendo pasas para mejorarla!”. Estas nuevas frases te dan la posibilidad de mejorar en el futuro, y son mucho más fieles a tu verdadera realidad.

2- “No tengo tiempo”

La famosa frase de H. Jackson Brown nos puede ayudar a inspirarnos para hacer un cambio aquí: “No digas que no tienes suficiente tiempo. Tienes exactamente la misma cantidad de horas por día que tenían Helen Keller, Pasteur, Miguel Ángel, Madre Teresa, Leonardo da Vinci, Thomas Jefferson y Albert Einstein.”. La realidad es que no es que no tengamos tiempo, es que priorizamos otras cosas en el tiempo que tenemos y no hay porque sentirse mal por eso.

¿Con qué lo reemplazo?

En vez de que te sientas agotado y estresado al decir “No tengo tiempo” que tal si comienzas a decir “Esto es importante para mí, así que estoy optando por ocupar la mayor cantidad de tiempo en él”.

– “Me doy cuenta que estoy priorizando algunas cosas que no tienen tanta importancia como yo pensaba que tenían. Voy a revisar cómo puedo cambiar mi agenda semanal para empezar a darle prioridad a lo importante”.

Nuevamente, no es que generarás más tiempo, pero si comenzarás a estar más atento/a a como ocupas este recurso y tendrás la oportunidad de ocuparlo de manera más sabia cada vez.

3- “No sé”

Muchas veces ésta es nuestra primera respuesta para cualquier pregunta, incluso sin siquiera pensar si es que es verdad o no. Algunas veces es cierto que no sabemos, pero tenemos la posibilidad de averiguar la respuesta. Otras veces sólo necesitamos un tiempo para pensar un poquito y encontrar la respuesta. El objetivo es reemplazar esta frase con otra que nos evite sentirnos incapaces o inútiles. Para esto, podemos dar una respuesta más clara y específica.

¿Con qué lo reemplazo?

– “No sé, pero puedo intentar averiguarlo”, o
– “La verdad es que no tengo mayor interés en ese tema y entonces no manejo esa información” o también.
– “Deja pensarlo un ratito y te contesto”.
Cualquiera de estas respuestas dicen la verdad, que eres una persona que está en control y que toma acción cuando es necesario.

4- “Debería hacerlo/ Tengo que”

“Debería ir al supermercado hoy”, “Tengo que hacerlo, se lo prometí”, “Tengo que ir al cumpleaños”, “Estoy obligada hacerlo”, etc. La verdad es que nadie nos obliga a nada, nosotros somos quienes decidimos. ¿Por qué hacernos las víctimas si tenemos toda la capacidad para elegir qué va pasar con nosotros mismos?

¿Con qué lo reemplazo?

– “Quiero comer mañana, así que escojo ir al supermercado hoy”.
– “Me hace feliz honrar mis compromisos, entonces lo haré yendo a este cumpleaños.”
– “Este evento es parte de mi trabajo, y como quiero continuar trabajando aquí, tomo la decisión de ir.”

Al reconocer que tú has tomado la decisión de tomar una acción por una cierta razón, dejas de lado la víctima y nuevamente pasas a ser el protagonista de tu propia historia… sin ninguna carga negativa o mal sentimiento.

5- “No puedo”

Ejemplos de esto sería “No puedo ir” o “No puedo hacerlo”. Querer es poder, y si realmente quisiéramos hacerlo, probablemente lo haríamos. Entonces dejemos de lado el sentimiento de culpabilidad. Sólo estamos optando por otra posibilidad y eso no debería generarnos estrés por ningún motivo.

¿Con qué lo reemplazo?

Formas de ser más honestos y abiertos serían:
– “Agradezco la invitación pero quiero estar tranquila en casa hoy”,
– “La verdad es que quiero focalizar mi energía en otra tarea que tiene mayor importancia para mí y por esto opto por no hacer lo que me estas pidiendo”,
– “Tengo la capacidad de hacerlo, pero preferiría que otra persona tomara esta responsabilidad, ¿existe la posibilidad que sea así?”.

¡Sí! ¡Tú puedes hacer de todo, pero si conscientemente decides que es lo mejor para ti!
Estas son sólo algunas posibilidades que existen para reemplazar frases que nos están limitando. Seguramente podrás pensar en otras que sean más naturales para ti, o que sientas que se ajusten mejor a tu realidad. Como sea, ya tienes la posibilidad de estar alerta a ti mismo y dejar de lado formas de hablar que no te están beneficiando

¡Comienza hoy a energizarte y empoderarte con tus propias palabras! 


17 de agosto de 2026

El Poder de Soltar

El proceso consciencial del ser humano alcanza un punto culminante cuando se comprende, asume e interioriza el “Poder de Soltar”.

“Soltar” es algo desconcertante para la mente e inaceptable para el ego. Por eso, muchas personas que sienten hoy la necesidad de soltar, lo experimentan y contemplan como un reto casi imposible. Pero no es así. Lo cierto es que soltar es lo natural y lo que emana espontáneamente de nuestro interior en un determinado momento de la evolución espiritual. Y nuestro “verdadero ser” lo exige con claridad cuando se llega a ese estadio concreto del devenir consciencial.

Por eso, para soltar, basta con fluir y dejarse llevar por lo que brota de nuestro interior más hondo y sagrado. Se comprende entonces desde el Corazón que ya no queda otra alternativa y opción que desapegarse. Desapegarse y vaciarse de todo. Incluso de uno mismo y del enorme peso que nos mantiene atados a una realidad que no es más que un sueño aplastaste, una colosal Matrix, que nos vuelve cadáveres vivientes –muertos que entierran a sus muertos- que se sueñan viviendo.

Soltar todas las referencias preestablecidas y todos los sistema de creencias; soltar conceptos y esquemas mentales; soltar imágenes y formas; soltar la ilusión de que somos espirituales por aferramos a la idea de la espiritualidad; soltar la cruz y la vela, el incienso y el padre nuestro; soltar las palabras que nos atan al rezo a un Dios exterior y ficticiamente separado de nosotros mismos; soltar guías, canalizadores y maestros; soltar templos costosos que albergan la salvación; y soltar prácticas y cultos farragosos que nos muestran un “camino” predefinido por otros para acercarnos a ese Dios pretendidamente distante.

Soltarnos de la gran mentira de que precisamos de un trabajo y unos ingresos para poder “vivir” (con cuánta frecuencia se confunde “vivir” con “sobrevivir”, que es lo que se hace en la Matrix); soltarnos de la ilusión de que necesitamos una pareja, una familia o unos amigos para ser felices; soltarnos de las inercias, comodidades y protecciones con las que nos hemos apresado a nosotros mismos en la “cárcel de máxima seguridad” de nuestros miedos; soltarnos de toda la película que nos han pintado desde el comienzo de nuestros tiempos, convirtiéndonos en marionetas de un titiritero; soltarnos de todos los cuentos que nos contaron y nos siguen contando para que continuemos chupándonos el dedo.

Soltar todo lo que provoca resistencia: mientras haya resistencia, no podrás fluir; soltar cualquier tipo de lucha: si sigues empeñado en luchar contra algo, contra lo que sea, no podrás crear; soltar cualquier clase de miedo: en tanto haya miedo en tu vida, de cualquier especie, no gozarás de Libertad; soltar deseos y anhelos; soltar también rechazos y renuncias; soltar la necesidad de soltar.

Soltar para Confiar en la Vida…

…Y, al fin, soltarnos de nosotros mismos hasta Ver la luz que siempre fuimos y Somos y constatar la divinidad de nuestra “naturaleza esencial”.

Cuando se comprende esto, lentamente y sin alternativa, como un inmenso globo que soltó las amarras, el vuelo comienza y se despliega de instante en instante. Y todo en nosotros y a nuestro alrededor se transforma y transfigura en Amor.
No puede ser de otra manera. Ahora, tras soltar, observas desde donde no hay nada inventado, fijado, controlado, programado. Ya no eres tocado ni alcanzado por nada ni por nadie. Y sólo observas. Observas en Soledad (la “Edad del Sol”) y Silencio. Observas sin distracción, sin temor, sin deseo. Observas sin palabras, sin forma. Y observas hasta, incluso, dejar de observar para integrarte absolutamente en lo observado. ¡Y en ese preciso momento tomas consciencia de la Consciencia y de que eres el Todo!

Entonces no hay vuelta atrás posible. Has hecho tuyo el “Poder de Soltar” y asistes al maravilloso Milagro del desapego completo. El vaciamiento llena tu Vida, que ya no es tal, sino la Vida misma. Y contemplas todo de modo diferente, pues se desvanecen los velos y disfraces que tapaban lo Real. En ese instante, una nueva visión de la “realidad” aparece ante ti. Y todo lo que fuiste, eres y serás se descubre ante tus ojos nuevos. Todos los tiempos y el destello mismo del tiempo se abren espléndidos.

Ya todo es claro e intensamente pleno. Y te inunda un Amor que no es describible. El Amor que se expande desde la Sabiduría de que nada es ajeno a ti y nada se halla fuera de ti. Tú eres todo lo mirado y observado, sin excepciones. Estás unido a Todo y no hay diferencia alguna entre el Todo y tú. Y te inunda el discernimiento de la ficción que supuso todo aquello que llamaste “yo”, “me”, “mí”, “mío” o “mi”.

Cesó todo. Se habrá expandido aquello que se consideró “tú” en algún instante del momento presente continuo en el que lo eterno se desenvuelve. Al unísono, se difuminará cualquier idea de identidad, sea física, álmica o espiritual, individual o colectiva. Consciente del “Poder de Soltar”, amarás y vivirás la Vida como jamás pudiste soñar, sin perder detalle, sin desear nada e, igualmente, sin renunciar a nada de lo que la Providencia -tu “verdadero ser” en acción- y la propia Vida -no tu programación mental- te pongan por delante. Y se posará suavemente y para siempre en tu Corazón el “Vivir Viviendo”, que es la única verdad de la Vida en cualquier plano y Dimensión que se experimente.

Vivir Viviendo: irradiando permanente Amor; conectado a todo lo que existe; desplegando la Divinidad que Somos y Todo Es; en constante estado de dicha, gozo y éxtasis, siempre con entusiasmo y la máxima energía vital; invulnerable e incontaminable ante lo que sucede; con la absoluta certeza del resultado que produce cualquier acción; testigo imparcial de la Evolución de la Creación en todas las escalas y niveles bajo el perpetuo impulso del Amor.

Vivir Viviendo: la única verdad de la vida; la verdad de que ¡sólo vale la pena Vivir para Vivir!

El poder de la energía espiritual

Según el budismo, tenemos cuerpo y mente tosca, sutil y muy sutil.  En el nivel tosco experimentamos las sensaciones físicas y los estados...