2 de febrero de 2026

Remedios naturales para el resfriado: qué funciona y qué No (1)

La gripe y el resfriado son causados por virus, lo que significa que los antibióticos no son un tratamiento eficaz y que en realidad pueden extender el periodo de la enfermedad.

Hay muchas formas diferentes en las que puede acortar la cantidad de tiempo que sufre con un virus y ayudar a prevenir la recurrencia.

No utilice remedios de venta libre, ya que muchas veces contienen sustancias que suprimen la capacidad de su cuerpo para combatir los virus, lo que extenderá el periodo de tiempo que dura del resfriado.

Por el Dr. Mercola

¿Tiene escurrimiento nasal, sus ojos están llorosos y le dan comezón, también tiene fiebre y ha estado estornudando todo el día? Probablemente sea un resfriado. Son la causa principal de las consultas médicas y los días de incapacidad en el trabajo y en las escuelas. El adulto promedio que vive en los Estados Unidos sufrirá ente dos y cuatro resfriados al año.

A pesar de todos los avances en el cuidado médico y tratamientos, la medicina occidental tradicional tiene muy poco que ofrecer en el cuidado y tratamiento del resfriado común. Eso debido a que el resfriado es causado por un virus y no por una bacteria. Esto es muy importante porque los antibióticos sólo funcionan contra de las bacterias y no contra los virus.

La mayoría de los resfriados sin complicaciones duran entre dos días y dos semanas, depende del virus específico y de su salud en general. Muchas veces, los remedios de venta libre no aceleran su recuperación, de hecho, pueden prolongar su sufrimiento.

Muchos remedios contienen aspirina, acetaminofén (Tylenol) o ibuprofeno (Advil), todos los cuales suprimen la capacidad de su cuerpo para producir anticuerpos y combatir resfriados. Este es el resultado contrario al que está buscando, que es mejorar lo más pronto posible.

Aunque los médicos podrían ofrecerle medicamentos antivirales como Tamiflu, no son eficaces contra el resfriado común y poseen riesgos específicos que empeoran el resfriado que supuestamente deberían tratar y pueden llegar a ser más ineficaces de lo que prometen ser.

La respuesta para tratar su resfriado no está en el botiquín de medicamentos. Mejor, utilice una combinación de factores de estilo de vida, remedios herbales y suplementos vitamínicos para combatir el virus y reforzar su sistema inmunológico para defenderse de los ataques virales.


26 de enero de 2026

Libro de la ciencia del Tao

Los grandes Maestros Taoístas llegaron de la Constelación del Cisne. Ellos mantienen relación también con algunas colonias que existen en nuestro Sistema Solar y que ordenan sus vidas según los principios del Tao. Existen colonias en Saturno y también en algunos satélites de Júpiter.

¿Qué significaba para estos antiguos seres el Tao? Para los seres de las estrellas la palabra Tao, era el concepto de la Presencia Transparente que interpenetra todo el Universo, todos los seres y todas las conciencias.

Cuando se habla de la Presencia Transparente, se refiere a la Conciencia de la Transparencia que interpenetra todo el Universo, todos los rincones, todos los espacios vacíos en todas partes.

Estos seres sabían muy bien que, justamente donde se encontraba esa Conciencia era en el Vacío dentro de cada uno. Porque ellos sabían que esta Presencia es un principio activo y que es difícil llegar a entender con las mentes en su desarrollo, lo que es el Gran Principio Creador y evitaron denominarle, personificarlo, darle una identidad antropomorfa de un ser limitado e individual. Y le llamaron Tao, la Conciencia Transparente que interpenetra todas las cosas. Nosotros vivimos dentro de esa Gran Conciencia Transparente que sostienen el Universo.

No es un Ser, es una Conciencia, como un mar de Luz que se manifiesta a través de las inteligencias creadoras. Como mente creadora individual, nuestra Chispa Divina simplemente es un receptáculo donde la Luz debe aparecerse transparente. La mente es como la cáscara, el armazón de la bombilla que permite que esa Conciencia Transparente se manifieste como Luz.

Todos los seres que forman las Jerarquías del Universo, tienen su individualidad y aun cuando llegan a la perfección, siguen manteniendo su individualidad y son como bombillas en ese inmenso mar de Luz invisible.

Antonio Cerdan - shekinahmerkaba.ning.com

19 de enero de 2026

Referencias corporales de las piedras

A la hora de sanar el cuerpo humano, el dominio y el equilibrio de la propia energía se convierten en factores esenciales. No obstante, nunca hay que perder la perspectiva, y para todos aquellos que buscan o se dedican a la sanación mediante gemoterapia, les insisto una vez más: Si tienes algún problema o dolencia, o si sufres algún tipo de lesión o enfermedad, ve al médico o al hospital. Ninguna piedra ni ninguna energía va a sanarte por sí misma, por poderosa que sea; la medicina es sin duda una ciencia más que confiable, y que puede servirte de mucha ayuda.

Aún así, eso no significa que el uso de la energía o de las piedras sea inútil en absoluto.

Las piedras son útiles, sobre todo, para impulsar a la energía a sanar y reequilibrar todos los desórdenes que padezca nuestro cuerpo. Ayuda mucho a la medicina natural, como la homeopatía, y prepara al cuerpo para recibir los tratamientos necesarios de la medicina convencional. Por supuesto, tomar medicamentos y someterse a tratamientos es importante; pero éstos sólo actúan sobre la parte física y más inmediata del problema. Todas las sustancias que consumamos y procesos que atravesemos, van a tener su efecto en nuestro equilibrio energético, y ahí es donde la gemoterapia cobra su papel más importante.

Es importante mantener los niveles energéticos de nuestro organismo estables, y los chakras y el aura limpios. Al mantener nuestra vibración bien alineada y los circuitos energéticos activos, potenciamos los efectos de los tratamientos y propiciamos una buena recuperación. Es más, ni siquiera es necesario estar enfermo para recurrir a la gemoterapia como remedio. Como dice el dicho: mejor prevenir que curar. Someternos a gemoterapia, combinado con un buen cuidado de la higiene personal, para mantener nuestra espiritualidad y nuestros niveles energéticos de forma óptima, evitará que nuestro sistema inmune se debilite y contraigamos ciertas enfermedades comunes, como resfriados, gripes, infecciones, hongos, etc…

Es muy aconsejable utilizar el poder de las piedras en casos como los tratamientos contra tumores y cáncer. No, obviamente el poder de la gemoterapia no va a curar ningún cáncer, por desgracia. Pero sí ayuda mucho a las personas que lo padecen a soportar los efectos de terapias agresivas, como la quimioterapia.

Antes y después de las operaciones, por ejemplo, también es muy aconsejable aplicar gemoterapia para preparar el cuerpo, y ayudarle a cicatrizar y recuperar los tejidos después, pasando antes los famosos postoperatorios. En casos de enfermedades de tipo crónico, puede resultar beneficioso para evitar que los ciclos se repitan con demasiada asiduidad y para prevenir brotes y achaques. Ayuda a sanar lesiones de los músculos esqueléticos y heridas, y a la correcta reintegración de huesos rotos o fisurados, reduciendo las largas jornadas de rehabilitación. Para tratar contra enfermedades raras o de tipo víricas o bacteriológicas, puede usarse para fortalecer el ataque del sistema inmunitario. Incluso proteger a las personas propensas a la alergia o a las enfermedades de tipo respiratorio. Y así podríamos pasar un largo etcétera…

Está claro que la energía no sana el cuerpo por sí sola, pero ayuda a mejorar y a prevenir.

No obstante, donde quizá si podamos ver un efecto más directo, sea a la hora de tratar los aspectos más psicológicos de las enfermedades. Nuestro ánimo y nuestra psique tienen un efecto muy directo sobre nuestro organismo. Y como sabemos, si controlamos nuestra mente, podemos controlar su forma de afectar a nuestro cuerpo. Tienen un efecto hasta somático, llegando a paliar con el tiempo dolores, achaques, migrañas, sonambulismo, terrores nocturnos, insomnio… Cuestión de magia, energía o sugestión, lo dejo a elección del consumidor.

La gemoterapia no deja de ser un ejercicio de relajación mental y espiritual que abre nuestros canales a la energía curativa de las piedras.
Así que es altamente recomendable para personas que sufren trastornos como el estrés, la ansiedad, la depresión, etc. Incluso en personas que estén siguiendo terapias o medicaciones, y en caso de trastornos graves, es de gran ayuda para equilibrar la mente, sintonizarla con el cuerpo y evitar los ataques y crisis nerviosas derivados de la enfermedad.

Aquí les dejo una lista para que puedan relacionar las piedras según la zona del cuerpo que se vaya a tratar. No están todas, sólo las más importantes. Como guía creo que puede ser muy útil.

Parte del Cuerpo y Piedras

Cerebro

Ámbar, turmalina verde, turmalina azul (oscuro), berilo, ágata azul

Oído

Ámbar, obsidiana mahogany, obsidiana copo de nieve, celestina, rodonita, calcita naranja

Ojos

Aguamarina, berilo, calcedonia, crisoprasa, zafiro, charoita, turmalina azul, celestina, fluorita azul, ágata de fuego, ojo de gato, calcita naranja

Dientes

Aguamarina, cuarzo rutilado, fluorita

Cuello

Aguamarina, cuarzo

Hombros

Selenita

Tejido muscular

Cuprita, magnetita, danburita

Pulmones

Berilo, turmalina rosa, peridoto, rodonita, ámbar, dioptasa, kunzita, lapislázuli, turquesa, rodocrosita, sardónice, turmalina azul, crisocola, esmeralda, morganita

Bazo

Ámbar, aguamarina, azurita, heliotropo, calcedonia, obsidiana roja

Estómago

Fluorita verde, ágata de fuego, berilo

Intestinos

Berilo, peridoto, celestina, fluorita verde

Apéndice

Crisolita

Brazos

Malaquita, jadeíta

Próstata

Crisoprasa

Testículos

Jadeíta, topacio, cornalina, variscita

Manos

Moldavita, aguamarina, piedra de luna

Esqueleto

Amazonita, azurita, crisocola, calcita, cuprita, fluorita, ágata dendrítica, fluorita púrpura, sardónice, pirita

Sistema nervioso

Ámbar, jade verde, lapislázuli, turmalina verde, ágata dendrítica

Tuétano de los huesos

Fluorita púrpura

Glándula pineal

Rodonita

Glándula pituitaria

Pietersita

Mandíbula

Aguamarina

Garganta

Aguamarina, berilo, lapislázuli, turmalina azul, ámbar, jaspe verde

Tiroides

Ámbar, aguamarina, azurita, turmalina azul, citrino

Timo

Aventurina, turmalina azul

Corazón

Cuprita, cuarzo rosa, charoita, rodonita, granate, dioptasa

Hígado

Aguamarina, berilo, heliotropo, cornalina, jaspe rojo, charoita, danburita

Vesícula biliar
Cornalina, jaspe, topacio, calcita, citrino, cuarzo amarillo, ojo de tigre, calcedonia, danburita

Riñones

Aguamarina, berilo, heliotropo, hematites, hadeíta, nefrita, cuarzo rosa, citrino, calcita naranja, cuarzo ahumado, ámbar, moscovita

Páncreas

Turmalina roja, ágata azul, crisocola

Columna vertebral

Granate, turmalina, labradorita, berilo

Trompas de Falopio

Crisoprasa

Sistema reproductivo femenino

Cornalina, piedra de luna, amazonita, crisoprasa, ámbar, topacio, unakita, obsidiana negra

Vejiga

Topacio, jaspe, ámbar, calcita naranja

Sistema circulatorio

Amatista, heliotropo, calcedonia, cuprita, hematites, jaspe rojo

Venas

Variscita, pirolusita, obsidiana copo de nieve

Rodillas

Azurita, jadeíta

Articulaciones

Clacita, azurita, rodonita, magnetita

Piel

Azurita, jaspe marrón, jaspe verde

Pies

Ónice, cuarzo ahumado, apofilita

Sistema endocrino

Ámbar, amatista, jaspe amarillo, turmalina rosa, ágata de fuego

Sistema inmune

Amatista, turmalina negra, lapislázuli, malaquita, turquesa

Tracto digestivo

Crisocola, jade rojo, jaspe verde

Metabolismo

Amatista, sodalita, pirolusita

Espalda

Malaquita, zafiro, lapislázuli

Pelvis

Cornalina

Capilares

Ágata dendrítica

Fuente: elespiritudelcristal.blogspot.com

12 de enero de 2026

El Libre albedrío a la luz de la física cuántica

Son habituales los debates que confrontan “Libre Albedrío” con “Destino” o determinismo; es decir, entre quienes defienden nuestra más absoluta libertad de elección para hacer o dejar de hacer cuanto deseemos; frente a aquellos que afirman que todo está previsto o determinado de antemano y que poco importan las decisiones que tomemos puesto que nada de lo que hagamos conseguirá hacer cambiar nuestro destino.

Ambas opciones son dignas de una larga reflexión y a buen seguro hallaremos argumentos de lo más convincentes tanto a favor como en contra. Sin embargo, existe una interesante teoría en el campo de la mecánica cuántica que puede ayudarnos a conciliar estos aparentemente dicotómicos supuestos haciéndolos compatibles entre sí.

Esta nueva perspectiva parte de la denominada “Paradoja de Schrödinger”, un experimento imaginario concebido por el físico austríaco Erwin Schrödinger que consiste en lo siguiente:

Imaginemos un sistema formado por una caja cerrada y opaca con un gato en su interior; una botella de gas venenoso y un dispositivo con dos posiciones, una que liberaría el gas venenoso dentro de la caja dando así muerte al gato y otra que no lo haría. Se lanzaría una partícula elemental como un electrón por un largo conducto que se bifurca en otros dos conductos, uno de ellos conduciría a la posición que libera el gas venenoso y el otro conduciría a la posición que no lo libera.

Según esta teoría el electrón, en lugar de pasar por uno de los dos conductos que se separan en la bifurcación, pasaría inéditamente por ambos conductos a la vez (se ha observado que así ocurre en el mundo de las partículas subatómicas). Esto significa que al finalizar el experimento obtendríamos dos estados opuestos y simultáneos, uno con el gato vivo y otro con el gato muerto; ambos coexistiendo en un mismo espacio temporal pero en universos superpuestos. Sería sólo al abrir la caja cuando descubriríamos en cuál de los dos universos nos encontramos.

Este enfoque de realidades simultaneas guarda una estrecha relación con lo que a una escala mayor le sucede al ser humano. Ocurre que en cada una de las encrucijadas en las que nos encontramos a lo largo de nuestra vida, es decir, en aquellas situaciones de especial trascendencia en las que tenemos que tomar una decisión que hará que nuestra vida discurra por uno u otro derrotero; en ese preciso instante se produce un desdoblamiento espacio temporal en el que se generan tantas vidas paralelas como posibilidades de elección podamos llegar a abarcar (nuestra vida como casados, como solteros, con hijos, sin hijos, viviendo en un país u en otro, con esta o aquella profesión, etc.).

Existe toda la gama de posibles destinos por vivir, pero de entre los cuales tenemos que elegir cuál de ellos queremos vivir. La versión de vida que elijamos vivir es la que finalmente llegará a concretarse en el plano terrestre y es la que nos aportará la experiencia vivencial. El resto de alternativas, tal y como sugiere la mecánica cuántica y la teoría del Biocentrismo del Dr. Robert Lanza, son posibilidades que simplemente existen en otros universos paralelos o multiversos, dado que toda posibilidad consciente genera de por sí su correspondiente realidad superpuesta y simultánea.

Cabe decir que toda esta infinidad de vidas paralelas de las que solamente seremos conscientes cuando accedamos a planos más elevados de existencia, también a otro nivel enriquecen a nuestro Ser.

Esto significa que en último término está en nuestras manos decidir qué experiencias queremos que formen parta de nuestra vida para nutrirnos del conocimiento vivencial que éstas puedan aportarnos.

Así es que una vez unimos conciencia y materia con el fin de iniciar un nuevo ciclo vital, más allá de los condicionantes con los que nos encontremos en el plano físico, siempre tendremos la posibilidad de elegir cómo queremos vivir nuestra vida. El Libre Albedrío es por tanto un derecho inherente al Ser que nos permite asumir el protagonismo de nuestra propia existencia.

No obstante, como bien sabemos, cada cual se hace responsable de sus actos incluso cuando no se es plenamente consciente de ello.

Esta es una realidad que queda perfectamente integrada en otro de estos axiomas o leyes inmutables que rigen el universo entero; el Principio de Causalidad.

Este principio viene a decir lo siguiente: “Toda acción origina un movimiento que relaciona el evento inicial (la causa) con un segundo evento (el efecto) que surge como consecuencia del primero y que está destinado a restablecer el equilibrio original”.

En otras palabras, que todo aquello que pensamos, decimos y hacemos, emite una determinada energía expansiva que tarde o temprano acabará por regresar a nosotros en su misma condición y en su misma proporción. De esto se desprende, tal y como nos han dicho siempre las más antiguas tradiciones espirituales, que nadie más que uno mismo es el responsable de lo que le suceda en la vida, a pesar de que a menudo suela caerse en el equívoco de querer señalar a cualquier otra persona o situación como causante de su desdicha.

Y es que tenemos por lo general una perspectiva muy limitada de lo que a nuestros ojos es la única realidad posible, juzgando por ello a las personas (y a nosotros mismos) en función de sus acciones, pero sin conocer en absoluto la totalidad de los antecedentes ni las causas que las han podido motivar.

Es decir, que más allá de las propias limitaciones intrínsecas a cualquier sistema judicial como puedan ser su jurisprudencia o competencia y profesionalidad de abogados, fiscales y jueces; existe en último término una clara incapacidad por llegar a impartir una auténtica justicia debido a que es preciso disponer de una perspectiva mucho mayor que por lo general escapa a los medios humanamente disponibles.

Si conociéramos la totalidad de las causas e implicaciones que hay detrás de cada acción, unas causas que en ocasiones pueden llegar a remontarse a existencias precedentes, tal vez comprenderíamos entonces que todo lo que llega a materializarse en el plano físico tiene un origen, un motivo, un por qué y que nada de lo que nos ocurre en la vida es producto de la arbitrariedad.

Así es que al margen del conjunto de sincronicidades que procediendo de otros planos de existencia aparecen súbitamente en nuestras vidas con el único fin de ayudarnos a encauzar el camino que más fácilmente podrá conducirnos al propósito por el cual en su día decidimos venir al mundo, podríamos concluir que tanto el “Libre Albedrío” como el “Destino” tienen su debida representación en este planteamiento multidimensional de la existencia, aunque como hemos visto, el primero prevalecerá siempre sobre el segundo.

Existe pues efectivamente una absoluta libertad para elegir vivir la vida que queramos vivir y hacer con ella cuanto nos venga en gana; pero a su vez, en ningún caso podremos eludir todo aquello que por responsabilidad (causalidad) nos sea preciso vivir.

Autor: Ricard Barrufet del libro “Planos de Existencia, Dimensiones de Conciencia” Fuente:trabajadoresdelaluz.com.ar

 

 

 

6 de enero de 2026

La adicción a los conflictos

Si somos muy honestos con nosotros mismos, si intentamos practicar la autoobservación de nuestra mente y emociones a diario y vamos aprendiendo a registrar nuestro estado interno, seguramente descubramos que somos adictos al conflicto.

A medida que transitamos nuestro Camino también vamos aprendiendo a sentir cada vez más paz dentro nuestro. Pero, aun así, son muchas las ocasiones en las que esta paz interior se verá interrumpida. Es cierto que en el mundo nos pueden suceder diversas situaciones difíciles, por ejemplo, encontrarnos con alguien que obra de una manera injusta que nos perjudica o perjudica a alguien cercano a nosotros. 

Entonces, en situaciones como esa, es más entendible sentir la sensación de conflicto adentro y será nuestro desafío poder tomar e integrar esas experiencias como parte de nuestro Camino, y así transformarlas en material útil para nuestra evolución y sanación.

Pero también habrá muchas ocasiones en las que no ocurre nada en el aparente afuera, y digo “aparente” porque como ya sabemos, todo lo que nos sucede afuera se suele tratar, en realidad, de nuestra propia proyección interna manifestada afuera. Más allá de esta aclaración, cuando no ocurre nada fuera de nosotros, es cuando más claramente podremos observar la adicción que tenemos a los conflictos.

Nuevamente, siendo muy sinceros cada uno consigo mismo, ¿cuántas veces nos ha ocurrido que estando en un estado de relativa paz, tal vez haciendo algo de la vida cotidiana, como desayunar, lavar unos platos, manejar para ir al trabajo o lo que sea, nos aparece en la mente una situación conflictiva, de repente te acuerdas de aquella vez que te trataron tan injustamente, que te dejaron de lado, que te engañaron, que te decepcionaron o lo que fuere, así esto haya sucedido hace años?  Si no estamos atentos, los pensamientos se vuelven cada vez más fuertes, y pronto impactan en nuestras emociones y en nuestro cuerpo físico, y nos sentimos pésimamente, ya sea por una sensación de angustia que nos genera un nudo en la garganta, o una sensación de ira y sutiles deseos de venganza que se transforman en una sensación sumamente incómoda en nuestro estómago o en nuestro plexo solar. Y así perdemos nuestra paz y somos nosotros los principales perjudicados.

Explicando esto a nivel científico, desde la Neurociencia está comprobado que nuestro cerebro no distingue entre una experiencia que estoy viviendo o una experiencia que estoy imaginando. Cuando recuerdo e imagino una experiencia vivida, el cerebro produce los neuroquímicos y las hormonas que se implicaron en esa experiencia. Y si se trata de una experiencia traumática o de conflicto, nuestro cerebro producirá aquellos neuroquímicos que generan estrés, ansiedad, insomnio, tendencia a la agresividad.

Esto es debido a que esa experiencia me generó un gran impacto emocional, y al recordarla, vuelvo a revivir las mismas emociones, activando el mismo circuito neuroquímico y hormonal que se vio implicado en dicha experiencia.

Se han hecho estudios al respecto. Por ejemplo, se le ha pedido a un corredor profesional que se imagine lo más claramente posible corriendo una maratón, y se ha comprobado que en su cerebro se activaban los mismos circuitos neuronales que se activaban durante la maratón. Esto hacía que los músculos entren en una actividad muy similar a la que tenían durante la carrera real.

Y podemos hacer otro experimento ahora mismo. Imagina que cortas un gajo de limón bien ácido y te lo pones en la boca. A continuación, observa la sensación que esto te produjo en tus papilas gustativas.

Y explicando esta adicción desde el conocimiento espiritual, esto se debe a la mismísima naturaleza de nuestra personalidad o ego, esa parte ilusoria de nosotros que más se potencia y más toma el mando cuando más estamos separados de nuestra Esencia o Ser Espiritual.

Nuestra personalidad, en su estado disfuncional, por su naturaleza necesita de la separación y del conflicto para subsistir. No es que tener personalidad o ego “esté mal” o que tengamos que hacerlo desaparecer, ya que es parte de nuestra existencia como seres humanos encarnados en un cuerpo físico. Pero podemos integrarlo y dejar que ocupe el lugar que le corresponde, sanamente comandado y al servicio de nuestro Ser.  Dicho de otra forma, podemos ir aprendiendo a no tomarnos nuestra personalidad o ego tan en serio, entregándonos cada vez más a nuestro Ser.

Otra manera en la que se puede manifestar nuestra adicción a los conflictos es cuando consciente o inconscientemente vamos buscando conflictos concretos con los que involucrarnos, con distintas personas y situaciones diversas. Por ejemplo, entrar en controversias políticas, ideológicas, o incluso, controversias espirituales y existenciales. Esto no quiere decir que “esté mal” ir teniendo nuestro propio pensamiento independiente o ir madurando nuestra propia visión del mundo y de la realidad o que no nos tengamos que involucrar con nada de ello. Pero requiere, nuevamente, de mucha honestidad estar atentos a cuándo podemos estar utilizando estas cuestiones para satisfacer nuestra necesidad de alimentarnos de algún conflicto de turno y experimentar estos baños de neuroquímicos y hormonas a los cuales podemos estar siendo adictos, así como se puede ser adicto a cualquier otra substancia externa.

Las herramientas que disponemos para ir revirtiendo esta adicción a los conflictos son muchas. Una de las principales puede ser la autoobservación de nuestra mente y emociones, y el aprender a desidentificarnos de ellas. La idea es no darle fuerza a ese pensar y sentir que nos hace mal. Esto no quiere decir que el pensamiento sea algo malo, por el contrario, el pensar es una gran herramienta que muchas veces nos permite solucionar problemas, así como una mano es una herramienta que nos permite hacer muchas cosas. Pero lo solemos utilizar mal y nos solemos hacer daño. Sería como si usáramos nuestra mano para golpearnos a nosotros mismos.

La idea de esta herramienta simplemente es observar al pensamiento, intentar ser el observador, el testigo de nuestra mente, en lugar de estar tan identificados con ella. Solemos creer que somos el pensador. Pero en realidad somos esa presencia, esa conciencia, que está “detrás”. Y podemos ir cada vez más hacia allí, siendo un espectador, que mira todo lo que va sucediendo en nuestra mente y emociones como si de una película o un desfile se tratase. Y este simple hecho de dar un paso al costado y ser el observador, nos da muchísima paz.

Podemos integrar esto con muchas otras herramientas, por ejemplo, la observación de nuestro cuerpo interior. Cuando los pensamientos de conflicto ya se han hecho muy fuertes y se transforman en emociones que impactan en nuestro cuerpo como describíamos antes, podemos enfocar y sostener nuestra atención en estas partes del cuerpo que se sienten incómodas, y respirar conscientemente. Al ya no estar alimentando más los pensamientos de conflicto y sostener esta observación, se comienza a dar la transformación de estos estados disfuncionales. Y para ayudarnos en esta transformación y liberación, siempre podemos contar con la asistencia de los Reinos Espirituales.

Por supuesto, como todo, esto es algo que se va aprendiendo, y lo iremos comprendiendo mejor y lo transformaremos en un hábito al practicarlo sostenidamente en el tiempo.

Autor: Sebastián Alberoni - caminosalser.com

29 de diciembre de 2025

Ho’oponopono: Árbol de Limpieza

Esta es una Herramienta Divina, el árbol de limpieza, una vez que hagas tu solicitud de limpieza este árbol libera tu solicitud a la Divinidad, será limpiada y purificada por las energías Divinas.

Este árbol existe como un árbol de energía en lo Divino y en nuestro plano físico. Este árbol tiene mucha fuerza y se infunde con todas las herramientas de limpieza de Hooponopono, las oraciones y ¡mucho más!

Está lleno de Amor Divino, que disuelve y disipa todo lo que no es de amor, paz y alegría… Todas tus peticiones de limpieza las recibe con amor y transmuta las energías de tus problemas. El Ángel de Hooponopono y el Ángel de la Prosperidad está con este árbol:

“Pido al árbol de limpieza que transforme en luz y purifique todas esas situaciones de falta de prosperidad, salud, paz y armonía, y comprension en mi vida, en mi familia y en todos los seres queridos que me rodean.”

ARBOL DE LIMPIEZA DEL HO’OPONOPONO: 

“Amada Divinidad, te pedimos que todos los recuerdos de todas las solicitudes de limpieza que son puestas en este árbol, se limpien, purifiquen y sean llevadas al vacío, gracias Te amamos …

Pido al árbol de limpieza que también transforme todos mis temores, miedos e inseguridades y los transforme en fe verdadera, éxitos y seguridad para triunfar.

Finalmente, pido al árbol de la limpieza por todas las personas de la Tierra, por nuestro Planeta y el Universo, para que todos sepamos transformar y evolucionar nuestra conciencia en perfecta armonía con el UNO Creador.


Lo siento, perdóname, gracias, te amo. Lo siento, Perdóname, gracias, te amo. Lo siento, perdóname, gracias, te amo.”

25 de diciembre de 2025

Humanos: Los esclavos modernos


La manipulación mental de las ideologías y estructuras de poder buscan a toda costa administrar el pensamiento humano para adaptar el pensar, el sentir, el decir y el hacer del sujeto a un sistema des-humanizante.

Planificación del desahogo y del descanso

El esclavo es esclavo por experimentar la certidumbre paralizante de no poder romper ni liberarse del sistema que lo mantiene encerrado y limita sus movimientos. Esta limitación del movimiento presenta modalidades diferentes según las épocas y las tendencias por las cuales transitó la humanidad a lo largo de su devenir histórico.

Así, el esclavo antiguo sufre el cercenamiento de sus movimientos físicos y esta característica, percibida de manera ostensible y pública, guarda cierto paralelismo con el cercenamiento sutil que sufren quienes viven sometidos a pautas y procesos intangibles que limitan el libre movimiento de una mente que no pudo aprender a pensar por sí misma.

Es así como, en este último caso, los barrotes de la cárcel mental forman parte de la vida cotidiana del esclavo moderno. Ello, según los matices y casos que se presentan bajo un estado alienante de presión compulsiva en el amplio espectro de la vida social. Tanto el agobio por la superación de las condiciones de indigencia y necesidad, como las condiciones estresantes para lograr una mejor posición profesional o comercial, como así también el exceso y el despilfarro de la opulencia y la frivolidad, constituyen las formas sutiles por las que el esclavo moderno se encuentra encadenado.

Si bien tal situación de “encerramiento” muchas veces no es percibida por el mismo afectado, es evidente que el sometimiento y la pasividad de su mente lo conducen a responder mecánicamente a los valores del consumismo, de la moda, de la tradición y de la industria del entretenimiento. A ello no escapan no pocos sistemas laborales, familiares y sociales en la vida del hombre y la sociedad actuales, cuyas normas y procedimientos inculcados por la vía del estímulo-respuesta, condicionan la reflexión y la autonomía asemejando, en cierto modo, a las órdenes agresivas y violentas de tiempos remotos.

Es evidente que, a instancias de un consumo hiper-estimulado y alienante, la mayoría de los individuos se ven presionados para acatar sin autonomía alguna a los sistemas que los mantiene compulsivamente ocupados, entretenidos y obligados a seducir para poder vender y comprar. De esta manera, el determinismo que ello conlleva, clausura el margen de autonomía de la mente por vías aparentemente inofensivas y que buscan el sometimiento y la incondicionalidad a un sistema de producción y consumo.

La experiencia nos muestra que las culturas que sustituyen la iniciativa del sujeto por la adaptación pasiva a las formas pre-establecidas de un sistema manipulatorio, promueven un sometimiento e incondicionalidad paradojal a cambio de los beneficios seductores de la aprobación y la pertenencia a un estilo de vida aceptado sin sentido crítico. Es así como los fanatismos, las ideologías y la misma moda imponen los valores que resultan más oportunos para apoderarse de la creatividad del sujeto y bloquear el ejercicio de su autonomía de pensamiento.

La manipulación mental de las ideologías y estructuras de poder buscan a toda costa administrar el pensamiento humano para adaptar el pensar, el sentir, el decir y el hacer del sujeto a un sistema des-humanizante. De esta manera, el sujeto deja de ejercer su autonomía intelectual, al mismo tiempo que es despojado de su iniciativa y de su creatividad, en aras de una forma de vida basada en una cultura que, al cercenar el movimiento natural de la inteligencia, no puede menos que ser asimilada, metafóricamente hablando, a las formas sofisticadas de la moderna esclavitud.

A propósito de esto, y a semejanza de la planificación del desahogo y el descanso de los esclavos antiguos mediante la administración ocasional de recursos lúdicos o de placer, el esclavo moderno acepta los aparentes beneficios de un sistema que le ofrece incentivos para neutralizar su estrés, su insatisfacción y su abatimiento físico y moral.

Ello, al punto de que aquél no alcanza a advertir que las herramientas del desahogo no constituyen un enaltecimiento de su dignidad, sino un recurso de adhesión incondicional al sistema que lo mantiene ocupado bajo las condiciones adictivas de un trabajo que le confiere una aparente seguridad y bienestar.

A partir de esta radiografía mental del esclavo moderno, surge la necesidad de promover una conciencia que permita al sujeto conquistar un estado de supremacía y autonomía respecto de los sistemas que han prescindido y desalentado la conquista de la dignidad personal. Este nuevo estado de conciencia le permitirá liberarse del condicionamiento que imponen los paradigmas y modelos mentales centrados en el poder y el lucro desmedido.

Lejos de tal dignificación, la omnipotencia del sistema instala en su lugar los recursos distractores de una planificación del desahogo y del descanso. Con ello, el individuo podrá sobrellevar y compensar las múltiples formas de un condicionamiento consentido y des-humanizante. Esto nos acerca a un interrogante acerca de cómo ayudar, lejos de toda promesa e ilusión manipuladoras, a preservar y a resguardar la autonomía intelectual frente al determinismo de los sistemas no centrados en los valores de la dignidad humana.

Dr. Augusto Barcaglioni - caminantedelasgalaxias.blogspot.com

Remedios naturales para el resfriado: qué funciona y qué No (1)

La gripe y el resfriado son causados por virus, lo que significa que los antibióticos no son un tratamiento eficaz y que en realidad pueden ...