Los chakras son vórtices de energía que giran en forma de rueda y cuya función principal es la de conectar el campo energético universal con nuestra personalidad corpórea.
Es como si el campo energético universal fuera un gran lago y los chakras fueran la apertura a ese lago. Hay personas que van al lago con una cucharita o con un balde. En ese caso, su chakra personal no tiene la apertura adecuada para aprovechar plenamente la energía del lago.
Hay algunos que se zambullen en él y otros a quienes el hecho de ver el espejo del agua les despierta una hermosa conexión con toda la vida. En este caso, el sistema de recepción es amplio y profundo.
Así como estén abiertos nuestros chakras, viviremos la vida.
Los chakras que se describen comúnmente son siete. Pero en realidad, ellos son un solo sistema unificado de conciencia. Si un chakra se bloquea, lo hace también la totalidad.
Existen tres formas de cerrar los chakras. Si quieres disminuir la luz de tus centros de conciencia puedes mentir o mentirte. Si prefieres la segunda forma, puedes llevar una vida anónima donde sólo existan para ti aquellos valores que la sociedad actual estima apetecible.
La tercera forma de cerrarlos es no aceptar los conflictos, transigir con la parte sombría del ser para que no moleste.
Existen tres formas de abrir los chakras. La primera es decir la verdad, ser honestos con nosotros mismos y no negociar nunca con nuestra zona oscura. El segundo método consiste en hacer el amor con amor. Y si adoptas el tercer camino, puedes iniciar la meditación como una práctica cotidiana.
¿Qué es meditar? No es una técnica.
¿Y qué es? Es una orientación metafísica en la vida.
¿Y cuál es esa orientación? Aceptar que lo interno es lo externo.
Para hacer un buen traje hace falta una cantidad ideal de género y que este sea de buena calidad. Nuestra vida es el resultado de la energía de "generosidad" que existe en nuestros chakras.
En la actualidad tienes la posibilidad de utilizar más que los siete chakras tradicionales.
Al abrirse nuevas energías, los chakras que son los responsables de captarlas, también se modifican.
Los siete chakras tradicionales pertenecen al sistema psicológico y emocional.
Se producen nuevas aperturas internas, que precisan de una recepción más fina y de mayor sensibilidad de nuestra parte.
¿Cuáles son los nuevos centros? El chakra causal es uno. Está situado en la parte alta de la cabeza. Su color es el índigo (en el aura, este color se ve primero como un turquesa y luego gira hacia el azul y violeta). Cuando este chakra se abre, produce la profunda creatividad basada en la calma interna. Cuando este chakra es estimulado, produce la activación de los centros energéticos que están en las puntas del tubo de luz. Uno en el ápice del tetraedro que apunta hacia arriba y el otro, en el que apunta hacia abajo.
El chakra que está en la punta del tetraedro masculino se llama estrella del alma. Es el responsable de la construcción de nuestro cuerpo de luz.
El chakra situado en el otro extremo, en el ápice del tetraedro femenino, se llama estrella de la Tierra. Cuando este centro se activa, permite el maridaje o conexión concreta y operativa de las energías espirituales, en la vida cotidiana.
La estrella de la Tierra se puede comparar con las cámaras subterráneas de las Pirámides, que tienen como función arraigar a tierra las energías cósmicas.
Estos dos chakras están coordinados por el corazón central o segundo corazón. Es decir que sólo se pueden activar con amor.
Cuando estos dos chakras funcionan conjuntamente, estamos en presencia de un ser que superó la etapa de sus conflictos personales, de modo que el remanente energético que ya no se emplea en el conflicto se puede aplicar en el servicio planetario.
En la meditación mer-ka-ba, formamos nuestro propio templo, que se va activando en el aura. La oración llega inmediatamente a Dios.

No hay comentarios:
Publicar un comentario