El Corazón
Como seres humanos que somos, tenemos un defecto compartido: un nudo en el corazón. Como hermanos que somos, tenemos una tarea en común: conocer y abrir nuestro tesoro interno que está en nuestro corazón.
El corazón del que estoy hablando no tiene nada que ver con el órgano físico ni con el chakra cardíaco.
Es el mismo fondo del Alma. Allí donde somos uno con Dios. A mí me gusta llamarla, la cueva donde nace Cristo niño.
Los pasos para abrir el corazón son:
En primera instancia, saber de nuestro nudo "humano". En el medio de nuestro pecho hay un huevo. En la India lo llaman Shiva Lingam. Shiva es el aspecto creador de la vida y el Lingam (el huevo para nosotros) lo trae a la luz.
En ese huevo hay un pichón de águila. Para hacer que nazca, necesita nuestro calor interno. Lo tenemos que empollar y despertarlo a la vida. Ese calor es el entusiasmo.
Hay algo más. Para que el águila rompa el cascarón, se necesita renunciar a todo el pasado, a fin de recibir la nueva vida que está por venir.
Cuando el águila nace, precisa el alimento de amor, ternura, autoestima, hacer lo que le gusta, tener relaciones nutritivas.
El último paso es hacer crecer las alas a nuestra águila interna. En ese momento, el Cosmos te provee el Maestro experto en vuelo espiritual.
La naturaleza es un solo Ser unificado. Es el campo cósmico perfecto y total. Es un solo ser integrado. Es, como dice la ciencia, un ecosistema. Nada puede existir aislado. Cada una de las partes tiene sentido en función del todo. La naturaleza es un organismo único, es decir; un todo con conciencia de sentido y de misión.
Hermes dijo "como es arriba es abajo" y también pudo haber dicho "como es en el Cosmos es en la naturaleza". Todo lo que precisamos saber del Universo existe palpitando en el mar, los árboles, los animales, en el aire y su susurro.
Ahora reemplaza en el texto la palabra naturaleza y lee en lugar de ella la palabra corazón.
Nuestro espíritu es una nave de luz. Si quieres verla, ella está a tu alrededor; si quieres volar, puedes activar tus dos alas.
Las alas nacen en el medio de los dos omóplatos.
Si tienes un dolor en esa zona y ningún profesional de la salud te pudo dar una respuesta, no lo dudes más. Son tus alas que te piden más espacio para poder realizar su vuelo.
Cuando amas, tu pecho emite una espiral hacia el Cosmos: el plan de vuelo. Tu punto de llegada es el destino.
El destino es llegar al lugar del Cielo donde nuestra parte inmortal nos está esperando.
En quinta dimensión está esperando nuestro Yo Superior; en el altar del reencuentro.
Cuando la Virgen o Kuan Yin toma fuerza dentro de ti es porque ella va a presidir la ceremonia de tu casamiento interno.
Entras en el Templo y te vas acercando a tu Ser inmortal. La Virgen les toma el juramento para que permanezcan fieles hasta la eternidad, en salud v armonía, que nunca sean infieles a sí mismos, formen una familia de amor y tengan los hijos de la creatividad.
¡Celebremos el casamiento interno con el arroz de la unidad y prosperidad! ¡Ahora nos podemos dar el beso de la unidad eterna!
Los humanos tenemos alas. Los Ángeles no las tienen. Es parte de nuestro crecimiento espiritual saber que, cuando vemos a un ser alado, se trata de nuestro propio Yo Superior.
Los Ángeles se presentan de otra forma. Si estás pensando por qué en la Biblia se aparecen con alas, te diré que buscaban presentarse al humano de esa época, reflejando una parte superior de él. Quizás la aparición más sublime de un Arcángel es en el Libro de Tobías,
del Viejo Testamento, cuando Rafael guía a Tobías en su camino. Lo excepcional de este libro bíblico es que es la forma preferida por Ellos para presentarse, muy sutilmente. Dejan al ser humano el trabajo del darse cuenta de lo divino.
Cada uno de nosotros es responsable por desplegar las alas del corazón. La mayoría acude a comprar unas alas de madera que, en su folleto, garantizan un vuelo eficaz, con dos
años de garantía y servicio incluido.
Algunas personas fueron heridas en su infancia porque los padres, en su inmenso amor y cuidado, decidieron que el pequeño pichón no sufriera ninguna caída. Poco a poco, ese ser fue olvidando sus alas v conformándose con una vida en la superficie. ¿Pero por qué esa constante insatisfacción, esa pena que nunca termina y que nada puede consolar?
Desplegar las alas es la humildad. La humildad se descubre en la libertad del vuelo.
Lástima de aquellos que confían en las alas pesadas de su propia arrogancia.
La buena terapia nos repara las alas.
¡Qué hermoso es ver volar nuevamente a un ser humano! ¡Qué hermoso es!
Veamos un nuevo aspecto. Cuando el águila de nuestro corazón es fuerte y madura, tú estás en posición para descubrir un segundo corazón.
Abarcando el primer corazón, hay una esfera dorada que tiene la posibilidad de expandirse hacia todo tu cuerpo. Es el chakra único. Aquel que incluye la totalidad de los chakras parciales.
A este segundo corazón lo llamo la Conciencia Crística. Pero le puedes dar cualquier nombre, porque tú sabes a qué me refiero.
El segundo corazón es fuego y solamente puedes percibirlo en el silencio.
Este fuego se irradia por todo tu Ser v abarca el Cosmos.
La finalidad de este libro es que descubras tu segundo corazón. Me doy por conforme con eso.
El sol que existe detrás del sol físico constituye su parte espiritual. Los Incas lo llaman el sol negro. De la misma forma, hay un corazón espiritual detrás del órgano físico, del chakra cardíaco y del ser alado.
La entrada en ese corazón es el fin último de toda enseñanza espiritual. Es la entrada en el Monasterio (algunos autores lo llaman Mónada).
Este momento planetario es el descubrimiento del corazón. La desarmonía es la ignorancia de esta Verdad. La enfermedad es la fragmentación interna para no darse cuenta de esta realidad.
Prefiero ser Santo que héroe.
El despliegue del águila interna es la cuarta dimensión.
El descubrimiento del segundo corazón es la dimensión del encuentro definitivo con nuestra propia esencia o quinta dimensión.

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