-Pero maestro, en este jardín ya no hay nada que ordenar ni limpiar, todo está hecho.
-Falta una cosa- respondió el maestro, quien sacudió un árbol, del cual cayeron algunas hojas que cubrieron el suelo -. Ahora sí, el jardín está perfecto.
Hay un aspecto ordenado del
plano mental que permite al intelecto trabajar dentro del orden y un aspecto
desordenado que posibilita la manifestación del inconsciente. El orden perfecto
sólo existe al lado del desorden El orden total en un jardín mata el jardín.

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