No resuelves los problemas pensando; pensando los creas.
La solución siempre aparece cuando sales del pensamiento,
accedes a la quietud y estás absolutamente presente, aunque sea por un
instante. Entonces, poco después, cuando el pensamiento vuelve, experimentas
una comprensión creativa que antes no estaba allí.
Deshazte del exceso de pensamiento y observa cómo todo
cambia. Tus relaciones cambian porque no exiges que la otra persona haga algo
por ti para potenciar tu sentido del yo. No te comparas con otros, ni tratas de
ser más que otros para fortalecer tu sensación de identidad.
Permite que cada cual sea como es. No necesitas cambiar a
nadie; no te hace falta que nadie se comporte de otra manera para que tú puedas
ser feliz.
Eckhart Tolle

No hay comentarios:
Publicar un comentario