
En el nombre de Jesús,
en Su autoridad, en este instante corto cualquier maldición que haya sido dicha
contra mí para detener mi camino hacia el propósito que Dios tiene para mi
vida. En el nombre de Jesús, y en Su autoridad, corto todas las maldiciones generacionales
y espirituales que cualquier persona o personas hayan podido colocar sobre mí,
bien sea por sus acciones o por cualquier forma de declaración verbal.
A través
de la autoridad del Señor Jesucristo, declaro que, en Su nombre, todas esas
acciones se anulen en este momento. Nada que esté contra Su voluntad para mi
vida prosperará. Nada que sea contrario a lo que Él ha creado para mí,
florecerá a partir de este momento. Por lo tanto, en Su nombre, declaro que:
Mi familia prosperará
Mis relaciones afectivas prosperarán
Mis finanzas prosperarán
Mi autoridad prosperará
Mi favor prosperará
Mi influencia prosperará
Mi sabiduría prosperará
Mi fe prosperará
Mi discernimiento y mi prudencia prosperarán
Mis relaciones afectivas prosperarán
Mis finanzas prosperarán
Mi autoridad prosperará
Mi favor prosperará
Mi influencia prosperará
Mi sabiduría prosperará
Mi fe prosperará
Mi discernimiento y mi prudencia prosperarán
El poder del Dios Vivo
fluirá en mayor medida a través mío, de manera abrumadora. Crecerá y fluirá
cada vez más y más rápidamente, para cambiar las vidas de las personas y
aumentar el reino de Jesús en mí. Declaro en este momento que Dios ha
determinado el y predispuesto el tiempo para mi vida, el lugar exacto en donde
viviría, el momento exacto en que nacería, y la ubicación exacta para mi
bendición. Él me ha colocado donde estoy para yo tocar y cambiar ese lugar, y
para que el enemigo – los poderes de la oscuridad – fueran destruidos por el
poder del Dios Vivo sobre mis hombros.
Él ha hecho esto, para
que yo lo buscara, y para que, en la esperanza de encontrarlo, viviera por Él y
me moviera por Él. Como Pablo escribió, “Todos somos sus hijos”, y por lo tanto
declaro que soy carne de Su carne en el Reino del Dios glorioso. Soy hueso de
Sus huesos. Yo nací para un momento como este. No importa lo que haya sucedido
en el pasado, o lo que esté sucediendo en el presente, yo caminaré en la
victoria, y veré la bondad de Dios en la tierra de los vivos. En el nombre de Jesús,
amén.
https://compartiendoluzconsol.wordpress.com/2018/04/11/decreto-para-la-liberacion-de-cargas-emocionales-con-la-llama-violeta/
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