Día 1: Lunes
EL
ETERNO PRESENTE
Hoy vivo en un Eterno Presente. El pasado no existe, pues
ya pasó y no tiene por qué hacerme daño, ya que no volverá.
El futuro no ha llegado y cuando llegue será un presente;
el futuro tampoco me dañará con la ansiedad que pueda haber por el porvenir. Sé
que Dios vive en el hoy. Dios es el Eterno Presente. Yo quiero vivir en Dios,
en ese Eterno Presente.
Si vivo este momento, disfrutaré del Eterno Presente, en
sus enseñanzas, experiencias, oportunidades y en sus satisfacciones. Haré lo
mejor; así, ese llamado futuro será un maravilloso presente, por lo que siembro
en este momento.
Mi prosperidad está en vivir intensamente este momento,
en dar lo mejor de mí, en no dejar para después lo que sé que puedo realizar en
el “ahora”. Hoy vivo sin quejarme, sin alimentar un equivalente mental de
víctima y sin pensar y sentir que el mundo está contra mí.
Hoy perdón y sabiduría que irradia en todo Eterno YO
SOYPresente para mí, mis seres amados y en proyección y expansión hacia toda la
humanidad. Gracias Padre por escucharme en este hermoso momento en que puedo
meditar en tu Divina Luz. Amén.
PRÁCTICA
DIBUJA UNA SONRISA
La sonrisa es uno de los mejores remedios contra los
mayores males del mundo. En esto debemos imitar a los niños. El aprender a
sonreír con amor, sencillez, sinceridad, voluntad y diplomacia, crea en nuestro
campo de fuerza un aura de carisma que atrae todo bien. ¿Quién no pone más
cuidado a la persona que nos atiende con una sonrisa?
Trata de sonreír con mayor frecuencia. Menos viejo te
volverás y tus actitudes serán más sanas, fuera de que ganas mayor simpatía
entre las personas que te rodean.
Sonríete a ti mismo cuando te mires al espejo y di
afirmaciones positivas que sugieran el éxito de lo que haces. No te amargues la
vida. Mira que la vida no es fácil, por favor no la hagas todavía más difícil.
Sólo tú puedes crear el ambiente a tu existir. No estés más a la defensiva.
Igual que tú, el prójimo no es perfecto y también tiene
problemas, no necesita de tu reproche, sino de tu comprensión y de tu
alegría. Lee varias veces la ORACIÓN DE PAZ de San Francisco de Asís y
trata de cumplirla. Sólo así serás verdaderamente feliz y la Prosperidad será
tu principal aliada.
