23 de diciembre de 2024

Enciende tú LUZ

-Maestro. 

-Están pasando cosas horribles en el mundo. 

Y no sé qué hacer. 

Me pongo triste. No sé cómo ayudar. No quiero hacerme de la vista gorda y tal vez me siento culpable por estar bien cuando otros están muy mal. 

-Le dije. 

-Cuando te vas a dormir 

Apagas todas las luces. 

Pero enciendes la de tu cuarto. 

-Dijo el maestro. 

Ya no estas en la cocina. 

Ya no estas en el patio con los perros. 

Estás en tu habitación. 

Dónde te corresponde estar en ese momento. 

Y ahí enciendes la luz para no estar a oscuras.

Así es en el mundo. 

Si hay guerra

Pero tú no estás ahí. 

Es porque no te corresponde estar ahí. 

Y en el lugar en donde estas. 

Enciende tu luz. 

Si tienes para compartir

Comparte. 

Si tienes algo valioso que aportar al mundo. 

Hazlo. 

Si eres sabio y sabes dar consejos. 

Dalos. 

Si eres bonita y hay muchas cosas feas allá afuera. 

Se más bonita. 

Se parte de la belleza de la vida. 

La Luz se enciende porque en la tierra. 

Hay desierto y hay mares. 

Si te toco ser parte del agua. 

¿porque te aflige el desierto?

Si te toco ser desierto.

¿porque te afligen los de las aguas?

Cada uno está donde le corresponde. 

Llámale karma

Destino. Propósito. 

Si algo no tiene el universo es injusticia. 

No existe.

Todo es perfecto. 

Si no estás ahí. 

Es que no tienes que estar ahí. 

En la guerra no todos mueren. 

Y dónde no hay guerra

La gente muere. 

Muere el que tiene que morir. 

Vive el que tiene que vivir. 

¿porque sentirse culpable?

¿O acaso tú decides quien vive o quién muere?

¿cuál es tu responsabilidad?

Solo cumple lo tuyo. 

Que a eso viniste. 

Y por eso estás en donde estas. 

Prende tu luz. 

Se parte de la luz no del problema. 

-Dijo el maestro. 

El mundo cuando está a oscuras necesita más luces prendidas. 

YO SOY LA LUZ QUE ILUMINA AL MUNDO.

16 de diciembre de 2024

EL ALCANCE DE TU PROFUNDIDAD

“Lo sutil es más fuerte que lo burdo. Tus oraciones afectan. Tu concentración en lo puro afecta. No te creas desconectado de lo que ves o piensas.

Puedes tener la mente interesada en lo funcional durante el día, y está bien, el dinero, el bienestar físico y atender de los tuyos, actividades urgentes.

Pero tu decisión profunda podría liberar a un pueblo. Tu diálogo divino puede afectar lo que el presidente del país vaya a hacer. Porque ese es el pensamiento que debes considerar: cuál es el alcance que tiene tu profundidad.”

9 de diciembre de 2024

Deseo de Paz

Septiembre, 2

Cuando tu deseo sea traer paz y armonía al mundo, tendrás que encontrar paz y armonía en tu propio corazón. Supone una pérdida de tiempo hablar de paz. Tienes que buscar y encontrar esa consciencia de paz que nada ni nadie pueden perturbar, y permanecer en ella. En ese estado de conciencia serás capaz de ser efectiva y de ayudar a traer paz y armonía a las vidas de muchas personas. Hazte consciente de la paz y armonía de tu propia vida en primer lugar y, de la misma manera que una piedra arrojada al medio de un estanque, las ondas se expandirán cada vez más, tocando y cambiando la vida de muchas personas. "Según siembres, cosecharás." Si siembras desacuerdo y desarmonía, recogerás desacuerdo y desarmonía, mientras que si siembras paz y armonía, la cosecha de paz y armonía será abundante, no sólo para ti, sino para todas las almas con las que entres en contacto.

2 de diciembre de 2024

99 cuentos y enseñanzas sufíes. Editorial Almuzara

«¿Qué puedo hacer mientras recorro el universo sino dibujar sonrisas y hacer que olvides la tristeza? ¿Qué proeza mejor que la de ayudarte a cumplir todos tus sueños? Si dibujo para ti un corazón en una nube, o hago que cruce una estrella fugaz el firmamento ¿quién me lo va a impedir? Si me llamas Dios, o me llamas Padre, Madre o Hijo... incluso si no me llamas, te atenderé. Velo por ti mientras tú te preocupas, y me pregunto: ¿es que no me conoces? Yo estoy contigo desde el principio de los tiempos, aunque no me veas cuido de ti. Descansa, acurrúcate en mi regazo, mi Amor no está completo sin ti.» 

25 de noviembre de 2024

La Taberna del Derviche

«Cuentan que, cierta vez, Buda llegó a un pueblo cercano a un monasterio y que mucha gente le preguntó por qué no le gustaban los monjes ni las religiones. Dicen que Buda contestó que no entendía el trabajo de los sacerdotes ni el sentido de los dogmas. Sin embargo, un día unos monjes fueron a visitarlo; y le llevaron una cesta llena de fruta, una guirnalda de flores y los respetos del gran abad del monasterio. - Escuchamos tus palabras -dijeron- y venimos a aclararte que nosotros somos intermediarios entre Dios y el hombre… - Ante ese comentario, Buda preguntó: - ¿Dios necesita intermediarios? ¿Acaso no está presente en todos los hombres y en todos los lugares? - El monje le explicó: - No, realmente no los necesita, pero los hombres deben descubrirlo. Dice nuestro maestro que lo que hacemos es vender agua a la orilla del río con la esperanza de que un día los seres humanos se den cuenta de que pueden recoger el agua por sí solos. - Buda entonces rio a carcajadas. Los monjes, indignados, le preguntaron cuál era la gracia - Según me decís - respondió Buda - ponéis mucho empeño en esa tarea, esperando el momento en que ya no seáis necesarios, pero no queréis aceptar que si no estuvierais allí para distribuir el agua, ellos tardarían mucho menos en darse cuenta de que pueden bañarse en el río sin vosotros.» 

18 de noviembre de 2024

Viaje a la India para aprender Meditación. Ediciones Almuzara.


"Cuando un gran derviche estaba muriendo, uno de sus discípulos le pregunto":

- Sidi Hasan, ¿Quién fue su maestro?

- Tuve miles de maestros - respondió el derviche - Decir sus nombres me llevaría meses... y ya es demasiado tarde. Sin embargo, hay tres maestros de los que te hablaré antes de morir; uno fue un ladrón. Una vez me perdí en el desierto y, cuando llegué a la aldea, todo estaba cerrado. Finalmente encontré a un hombre tratando de hacer un agujero en una casa para robar en ella. Le pregunté dónde podía pasar la noche y me dijo: - A esta hora va a ser difícil que encuentres un lugar decente, pero puedes quedarte conmigo si no te molesta estar con un ladrón - ¡Era un hombre maravilloso! Me quedé con él un mes y todas las noches me decía: - Ahora me voy a trabajar. Tú descansa y reza. - Cuando volvía, yo le preguntaba: - ¿Conseguiste algo? - Y él me respondía: - No, esta noche no. Quizás mañana... si Dios quiere. - Nunca perdía las esperanzas y siempre estaba contento.
Al cabo de un tiempo decidí encerrarme en una cueva para meditar durante algunos años, pero como al principio no tuve ninguna experiencia extrasensorial, a veces pensaba en terminar con mi práctica espiritual. Sin embargo, me acordaba del ladrón que todas las noches me decía: - Si Dios quiere, mañana sucederá -. Así que volvía a mi labor hasta que finalmente llegué a la iluminación. Mi segundo maestro fue un perro. Durante mi exilio, todas las mañanas bajaba al río y veía a un cachorrillo en la orilla. Él también tenía sed, pero se quedaba mirando el agua porque veía que allí había otro perro –su propia imagen- y se asustaba. Ladraba y se marchaba, pero como tenía tanta sed, finalmente, a pesar de su miedo, saltó dentro del río y la imagen que le aterrorizaba desapareció. Así supe que me había llegado un mensaje de Dios: "Uno debe afrontar todos sus miedos como aquel cachorro se enfrentó al suyo". Mi tercer maestro fue un niño. En cierta ocasión llegué a una ciudad y vi a un pequeño que llevaba una vela encendida. Entonces, bromeando le pregunté: - ¿Tú mismo la encendiste? - Sí señor - me contestó. - Así que hubo un momento en que la vela estaba apagada y luego hubo un momento en el que estaba encendida... pero me puedes decir ¿de dónde vino la luz? - El niño se rio, apagó la vela y me dijo: - Ahora que has visto que la luz se fue, dime ¿dónde se ha marchado? - Así fue como mi ego quedó sacudido y todo mi conocimiento fue barrido. En ese momento sentí mi propia estupidez y desde entonces abandoné todo mi conocimiento y me convertí en el discípulo de un ladrón, de un perro y de un niño.

11 de noviembre de 2024

Las personas que solo aceptan un camino.

Las personas que solo aceptan un camino y juzgan los demás te dirán que sigas su camino, que te estás desviando del camino o que su camino es el único correcto. Creen que su forma de ver la vida es la verdadera y que todas las demás no son válidas, que son menos espirituales o que se basan en la ignorancia. Sin embargo, pierden de vista que desde una perspectiva elevada todo es perfecto tal y como se produce.


No existen errores ni caminos erróneos, únicamente experiencias que nos llevan al aprendizaje y la evolución como seres humanos. Creer que otro ser humano debería estar transitando otro camino distinto y tratar de forzarlo a ello es, en última instancia, una falta de respeto y una muestra evidente de nuestro ego espiritual, que siempre está en guardia para criticar, juzgar, ordenar o mostrarse superior a los demás.

Si el otro ha escogido ese camino, permítele transitarlo tal y como él desea. Tal vez su alma lo haya elegido de esa manera o esté obteniendo el aprendizaje que deseaba antes de encarnar. Tratar de imponer en el otro nuestra visión de las cosas es sinónimo, como se suele decir, de entrar como un elefante en una cacharrería. Y sí: puede que algunas personas estén aquí para introducir o promover un cambio de conciencia en el mundo, pero eso no se lleva a cabo desde la fuerza ni desde la imposición, sino desde la comprensión. Emplea tu conocimiento con las personas que estén abiertas a él o te realicen alguna consulta, pero respeta a quienes no comparten lo que tú promulgas, pues tu labor no es convencer a nadie, sino ser quien eres y compartirlo plenamente con quienes están en la misma sintonía. Tu paz y tu sensación de bienestar aumentarán cuando dejes tranquilos a quienes no opinan como tú y te centres en las personas que sí resuenan con tu camino, tus creencias y tu modo de ver la vida.


Javier López Alhambra
Almas Estelares - Javi López

Los 11 pasos del Camino del Amor

1. Primero, contigo mismo. Sólo cuando estás bien contigo mismo puedes estar bien con los demás 2. Manejar la soledad. Sólo cuando maneja...