11 de octubre de 2021

Los ángeles y las facultades psíquicas por V.B. Anglada

Vamos a analizar en primer lugar lo que hay que entender por facultades psíquicas.

Esotéricamente son sentidos superiores que se desarrollan en el individuo a medida que éste avanza en su evolución espiritual. Para ser más concretos todavía podríamos decir que son el

Estructuración Dévica de las Formas aspecto sutil de los cinco sentidos físicos conocidos: oído, tacto, vista, gusto y olfato, o sea, la prolongación de estos sentidos en los niveles astrales y mentales de la vida del hombre. Desde un punto de vista racional y científico podríamos decir que las facultades psíquicas son “fenómenos en el éter” que surgen del centro de conciencia que llamamos Yo. Estas facultades se extienden en ondas concéntricas cada vez más dilatadas hasta abarcar la totalidad de los vehículos sutiles, introduciendo en ellos más intensa vibración, o vida, y obligando a éstos a responder a la misma mediante el desarrollo de las capacidades internas o sentidos en latencia. Lo mismo que hizo el individuo, el ser o el Yo espiritual al desarrollar los cinco sentidos físicos, debe repetirse íntegramente en cada nivel de conciencia, hasta que finalmente el Yo espiritual es dueño absoluto de sus vehículos o mecanismos de expresión en los tres mundos y puede lanzarse entonces a la gran aventura de lo Cósmico que culmina en Síntesis, en el gran Centro místico de SHAMBALLA, en donde el Hombre se convierte en un Testimonio de la Luz y en un Servidor del Plan. En una palabra, en un agente consciente del Plan de la Divinidad aquí en la Tierra.

Hacemos estas necesarias declaraciones para situar las facultades psíquicas en el justo lugar que les corresponde en la evolución espiritual del ser humano y para tratar de desvanecer el hálito de misterio con que usualmente se le suele rodear. Al decir que las facultades psíquicas son “fenómenos en el éter”, introducimos la idea de participación angélica en la manifestación de los mismos. También podemos asegurar que no existe manifestación alguna de tipo paranormal o psíquico en la que no intervengan directamente los agentes invisibles o dévicos que utilizan el éter del Espacio como vehículo de manifestación. La Ectoplasmia, es decir, la parte de la Ciencia Parapsicológica que estudia la creación de formas en los niveles astrales se basa principalmente en la participación de ciertos particulares devas etéricos, especializados en la sustanciación del éter, que crean el ectoplasma. Tales devas existen por doquier y no hay manifestación de tipo etérico o ectoplásmico en la que no intervengan directamente estas criaturas invisibles del éter. La causa de que la inmensa mayoría de los investigadores parapsicológicos no hayan percibido aún su actividad se debe a que todavía no han desarrollado los necesarios sentidos de percepción en los Planos Astral y Mental, existiendo por ello grandes lagunas en el curso de sus investigaciones. Lo mismo ocurre con el fenómeno de la levitación, producido por la actividad de otros devas más sutiles, con capacidades de “introducir luz en la sustancia física” y hacerla permeable a la acción de otro tipo de éter más puro y menos sustancia que produce y determina una inversión completa de las leyes de la polaridad, tal como las conoce y estudia el hombre de Ciencia.

Estas ideas son sólo un intento de presentar las facultades psíquicas dentro del orden normal y natural de la evolución. No guardan relación alguna con las pretendidas afirmaciones de que quienes las poseen son seres “superdotados” o de que pertenecen únicamente al equipo expresivo de personas de alta evolución espiritual. En este orden de ideas hay que distinguir dos clases de poderes psíquicos: los que provienen del pasado ancestral de la Raza y pueden ser considerados virtualmente trascendidos, y los que pertenecen a la evolución espiritual de la humanidad del presente. Los primeros son sólo rudimentos de pasadas evoluciones, los segundos son el intento espiritual y científico del hombre inteligente de nuestros días en pleno ejercicio de actividad mental. Durante el período atlante el ser humano desarrolló grandes poderes psíquicos en el Plano Astral. Tales poderes o facultades estaban en relación con la evolución del gran centro etérico del plexo solar y eran el paso obligado del proceso instintivo del hombre animal al ser humano autoconsciente, teniendo como objetivo desarrollar la sensibilidad emocional o psíquica en el cuerpo físico. Entre tales facultades pueden ser citadas la clariaudiencia, la mediumnidad, la clarividencia, la proyección astral, la ectoplasmia, etc. pero, teniendo en cuenta que dicho desarrollo se realizaba completamente aparte de la voluntad individual, el hombre no se daba cuenta de lo que sucedía en su interior ni en el dilatado escenario de sus experiencias astrales.

Idéntico proceso se está desarrollando en la actualidad en la evolución de las especies superiores del Reino Animal. Estas especies se están preparando para convertirse en los hombres del futuro y están progresando a partir del gran centro astral del plexo solar que es su centro inductor e instintivo. Los caballos, los perros, los gatos, los elefantes, cierta especie de simios, así como algunos animales marinos, tales como las ballenas y los delfines son “muy psíquicos”. Estos, a igual que las especies humanas poco desarrolladas, reminiscencias de aquellas que vivieron en la época atlante sin haber logrado consumar su experiencia, están desarrollando ciertos mecanismos de percepción en los bajos niveles del Plano Astral. Es evidente que todas estas especies evolutivas, en sus niveles respectivos de evolución, “oyen, ven y participan”, aunque inconscientemente, de la evolución de sus sentidos astrales de adaptación a la vida. Pero, repetimos, tales facultades psíquicas deben ser consideradas como inferiores y situadas “bajo el umbral de la conciencia” con respecto al hombre inteligente de nuestros días. La inteligencia exige discernimiento y control, y todo poder psíquico no controlado ha de ser considerado como de tipo inferior y relegarse por lo tanto a las zonas de “santo olvido de la conciencia”. Tal como esotéricamente se nos ha enseñado… “toda actividad psíquica no controlada constituye un freno para la evolución espiritual de la Humanidad”. Sin embargo, muchos aspirantes espirituales de nuestros días tienden a rememorar, a revivir o a reproducir la actividad de ciertos centros inferiores situados por debajo del diafragma en un intento de obtener poderes psíquicos. Con lo cual, y sin darse cuenta, establecen contacto con aquellos devas del mundo astral inferior que en lejanas épocas cooperaron en la creación del cuerpo astral de la humanidad, pero que como ya dijimos antes, actualmente trabajan con la evolución del Reino Animal.

El hombre civilizado de nuestra época debe dejar de ser astral e instintivo y realizar su evolución en el Plano Mental con lo cual establecerá contacto con los devas de la mente, de naturaleza eléctrica, altamente dinámicos e incluyentes. Deberemos recordar al respecto que a partir de la segunda mitad del siglo XIX empezaron a regir para la humanidad unas nuevas reglas evolutivas. Dichas reglas culminaron con la maravillosa aportación de Mdme. Blavatsky acerca del Reino Espiritual y de la Gran Fraternidad de Hombres perfectos que dirigen sabiamente el Plan de la evolución planetaria. Las aportaciones espirituales aludidas tuvieron como consecuencia el enaltecimiento de la visión de un gran número de seres humanos y, como consecuencia de ello, la corriente espiritual evolutiva se elevó, simbólicamente hablando, por encima del diafragma hacia los centros superiores, desde el centro cardíaco al centro ajna pasando por el centro laríngeo. Un grupo escogido de discípulos pertenecientes a aquella época y otros muchos que les sucedieron en nuestros días lograron desarrollar grandes poderes psíquicos, pero de carácter mental e inteligentemente controlados por una voluntad potente e integradora.

Enjuiciamos la acción del tiempo, somos observadores impersonales de un proceso que se desarrolla ante nuestra visión contemporánea, no añadimos ni quitamos nada al proceso regenerador de la Raza, pero sí somos muy conscientes de las grandes oportunidades del presente y de la gran verdad esotérica de que el pasado debe relegarse bajo el umbral de la conciencia para ofrecerle al futuro la gloria de nuestras experiencias del presente. Empezamos a considerar inteligentemente las facultades psíquicas que corresponden a nuestra época y a nuestra Raza y para ello hemos hecho un profundo análisis de las aportaciones psíquicas que cada Era ha de introducir en la conciencia del ser humano plenamente identificado con la misma. Veamos:

* TERCERA RAZA LEMUR

Cualidad Física

– Desarrolló los cinco sentidos físicos de oído, tacto, vista, gusto y olfato. Contacto etérico con los Estructuración Dévica de las Formas devas del Plano Físico.

* CUARTA RAZA ATLANTE

Cualidad Astral

– Inhibió en cierta manera y hasta cierto punto la actividad de algunos de los sentidos físicos y desarrolló la clariaudiencia, la mediumnidad, (manifestada correctamente en un principio como contacto con los devas astrales), la clarividencia y ciertas formas de psicometría y proyección astral, aunque sin efectivo control individual.

* QUINTA RAZA ARIA

Cualidad Mental Concreta

– Debe inhibir, o situar bajo el umbral de la conciencia su sensibilidad psíquica o astral y desarrollar el sentido mental del discernimiento como bases del control de la personalidad psicológica y como un elemento coordinador de los demás sentidos actuantes. Contacto con los devas eléctricos del Plano Mental.

* SEXTA RAZA

Cualidad Mental Abstracta

– Utilizará la Mente como instrumento de coordinación superior con los niveles espirituales del Ser y revelará el sentido de la Intuición. Contacto con los Ángeles Solares.

* SÉPTIMA RAZA

Cualidad Espiritual

– Utilizará un sólo sentido que será de SÍNTESIS de todos los demás sentidos, los del cuerpo físico, los de la sensibilidad astral y los de la actividad mental. Contacto con los Ángeles superiores del Planeta.

Vicente Beltrán Anglada

Recogido en: https://compartiendoluzconsol.wordpress.com/2021/08/03/los-angeles-y-las-facultades-psiquicas-por-v-b-anglada/

4 de octubre de 2021

El despertar profundo en nuestro interior por Judith Kusel

El despertar de la conciencia es el verdadero movimiento de los campos energéticos más elevados a los cuerpos físico, emocional, mental y espiritual de la humanidad y del planeta Tierra a niveles múltiples y en diferentes formas.   

Cuando uno piensa sobre la energía, uno tiene que entender que en esencia toda energía está compuesta de diminutas partículas de luz que vibran a una cierta frecuencia.  Por lo tanto, la nueva energía opera ahora a niveles múltiples, y es el color y el sonido.  Ambos se combinan para formar el núcleo de la nueva tecnología que se volverá el modo de vida en la Nueva Era Dorada. 

Antes que nada, a fin de que nosotros podamos accesar y utilizar esta energía y se liberen los campos energéticos de modo óptimo, tenemos que despertar desde profundo en nuestro interior pues en realidad SOMOS energía pura – nuestros cuerpos son energía pura, y la Tierra es energía pura.  En el mundo de la 3D esta energía es lenta y muy densa, y ahora que estamos avanzando hacia la nueva dimensión esta energía se está aligerando y volviendo menos densa. Esto se debe a que los niveles del cociente de luz están subiendo, y por lo tanto somos capaces de absorber frecuencias más elevadas, etc. 

Nuestra mayor fuente de absorción de energía proviene de dos formas o estructuras principales en el cuerpo: los chakras o ruedas energéticas, y las 33 vértebras de nuestra columna vertebral.  Los otros campos energéticos están allí en la coronilla de nuestra cabeza, en el centro del corazón, y en el ‘tazón’ del coccis.  Cuando todos ellos funcionan como una sola unidad es entonces cuando podemos elevar nuestras vibraciones a tal estado consciente que podemos fácilmente teleportarnos, levitar y vivir así sólo del prana o fuerza vital. 

Los Yogis en los Himalayas ha hecho esto por miles de años, así que en realidad no es nada nuevo – es sólo que hemos olvidado componentes vitales del modo de hacerlo.

Estaba escuchando a aIguien tocar los cuencos de cristal Tibetanos, desde el mayor hasta el menor, y pude sentir la energía vibrar a través de todo mi cuerpo.  Como cada juego de cuencas fue armonizado/sintonizado con cierto tono, este tono tenía entonces los tonos más graves o los más altos, y todo dentro de una sola nota que era ya sea A, D, E, F o lo que sea, y cada una de ellas estaba armonizada/sintonizada con los chakras en cuestión.  A medida que esto sucedía, noté que toda mi columna vertebral estaba reverberando pues la columna vertebral es un diapasón enorme, y mediante este increíble instrumento es como sucede la iluminación, en sintonía con las ruedas chakras.  Noten la palabra ARMONIZACIÓN/SINTONIZACIÓN, pues eso es ciertamente lo que es. 

En ese momento comprendí que nosotros somos como un violín – y que el Maestro músico tiene que armonizarnos/sintonizarnos para que vibremos exactamente al tono o cuerda correcta o nota musical.  Si una sola cuerda tocada en este violín no está perfectamente armonizada/sintonizada, el Maestro no puede tocar una música hermosa y profunda pues una sola cuerda fuera de tono añadirá un sonido discordante. 

Es inherente al hombre ser de cualquier modo discordante pero estamos hechos del mismo polvo de estrellas a partir del cual se formaron el Universo y toda la Creación.  En consecuencia, dentro de nosotros mismos tenemos la música de las esferas. Es cosa de rearmonizarse y ser reencordado por las energías más elevadas para que podamos por fin reclamar nuestra herencia cósmica y volvernos y crecer en perfecta armonía con el resto del Cosmos. 

Y sin embargo, en esencia, esto es una cosa muy personal.  Aunque podamos pedir a otra gente que alinee nuestros propios centros energéticos, siempre y cuando algo dentro de nosotros no esté en armonía, hasta que no hagamos nuestro trabajo de limpieza interior y despeje, no estaremos en armonía.Lo que más tapona nuestros sistemas energéticos es toda la escoria emocional que tendemos a acumular y portar por todos lados consigo nuestro.  Algo de esto proviene de muchas vidas y existencias múltiples.  

Cada vez que nos aferramos al enojo o al dolor o nutrimos el resentimiento o la discordia y nos culpamos a nosotros mismos y unos a otros, atascamos nuestros sistemas, y los desagües se bloquean cuando se acumula demasiada escoria en ellos. 

A veces estos resentimientos y sentimiento de culpabilidad son portados de generación en generación, lo cual bloquea todo nuestro ADN y líneas ancestrales. 

En sitios donde ha habido guerras o un trauma intenso, ese dolor colectivo permanece allí por miles de años después de que ha sucedido.  Yo he estado en campos de batalla y el trauma era palpable.  Tal trauma colectivo atasca los campos energéticos de la Tierra y necesitan ser liberados. 

En esencia, la elevación de la conciencia es una responsabilidad y una búsqueda personal. Nadie de nosotros ha tenido el mismo despertar ni las mismas iniciaciones y esto es una experiencia muy única y especial de cada ser individual.  Hay muchos niveles de despertar y muchos niveles de conciencia. Cada quien lo suyo – esto es lo que nos hace únicos y especiales, y sin embargo una parte y partícula de la Totalidad mayor.

No obstante, a medida que cada uno de nosotros despierta y despeja conscientemente nuestros sistemas energéticos y trabajamos conscientemente para el bien mayor de la Totalidad, entonces afectamos el nivel de conciencia de todo alrededor. Uno ejerce un efecto de repercusión sobre muchos, y mientras más trabaja uno con los muchos, más se vuelve uno los muchos, y uno se vuelve un poderoso catalizador del cambio. 

Nunca subestimen su propio poder para efectuar cambios.  Tal vez no estén siquiera conscientes de que están impactando las vidas de otros, y que lo están haciendo a su propio modo.  No todos nosotros estamos destinados a ser líderes en una sociedad – un gran número de seres evolucionados eligieron encarnarse y llevar vidas ordinarias, y hacer este trabajo en una oscuridad total. No siempre los que hacen el mayor ruido tienen el efecto más potente en la sociedad.  Los cambios vienen con mayor frecuencia a partir de lo desconocido y de los pocos. 

En el mayor mar cósmico, cada uno de los seres es validado y cada uno de los seres es merecedor por derecho propio.

Nunca subestimen el poder del UNO, pues aquí aplica la Ley del Uno y de los Muchos. 

Al igual que una sola célula en su cuerpo tiene un efecto repercutivo en todas las otras células, igual así su presencia causa un efecto repercutivo en algún sitio y de algún modo aquí en el planeta – ya sea que estén conscientes de ello o no.

Éste es el tiempo del despertar de las masas.

Muchos de nosotros ya hemos pasado a través de severas dificultades y regresado de nuevo, y ahora estamos entrando a una mayor madurez como seres a fin de que podamos conducir a otros.  Esto no significa que podemos dejar el trabajo interno – significa meramente que hemos encontrado un tipo de paz y equilibrio interior que nos ayudará a pasar a través de los próximos años, hasta el 2024 cuando la Era Dorada sea verdaderamente anclada y a niveles múltiples. 

Como con todo, habrá cambios masivos en la Tierra y cambios en la sociedad para entonces. Depende de nosotros sostener firme la Luz, y dar un paso adelante y salir verdaderamente en misión. 

Judith Kusel

judithkusel.wordpress.com

Recogido en: https://compartiendoluzconsol.wordpress.com/2021/08/09/el-despertar-profundo-en-nuestro-interior-por-judith-kusel/

27 de septiembre de 2021

Independencia espiritual por Osho


“Mi intención es hacerte independiente, incluso de mí. Toda clase de dependencia es esclavitud, y la dependencia espiritual es la peor de las esclavitudes.
 Estoy haciendo todo tipo de esfuerzos para hacerte consciente de tu individualidad, de tu libertad, de tu capacidad de crecer sin ayuda de nadie. Tu crecimiento es intrínseco a tu ser, no te viene de fuera, es una apertura de tu ser. 


Cualquiera de las técnicas de meditación que te he dado es independiente de mí, – mi presencia o ausencia no creará ninguna diferencia – dependen totalmente de ti. No es mi presencia sino la tuya la que es necesaria para que funcionen. No es mi estar, sino tu estar, tu presencia en el momento, tu atención, tu consciencia, lo que te va a ayudar. 

El pasado del ser humano es en diferentes formas, una historia de explotación. E incluso La gente aparentemente “espiritual” no ha podido resistir la tentación de explotar. De cien maestros, el noventa y nueve por ciento intentaron imponer la idea de que “ sin mi no puedes crecer, tu transformación no es posible. Dame toda tu responsabilidad”. Pero en el momento en que le das tu responsabilidad a alguien, sin darte cuenta le estás dando también tu libertad. 


Y naturalmente, todos estos maestros morirán un día y dejarán tras de sí una larga cadena de esclavos: Cristianos, Judíos, Hindús, Mahometanos. ¿Qué hace esta gente? ¿Para qué son cristianos? Si quieres ser algo sé un Cristo, pero nunca un cristiano. ¿Te das cuenta de la humillación que implica ser llamado cristiano? ¿Un seguidor de alguien que murió hace dos mil años? 
Toda la humanidad está siguiendo a la muerte. ¿Acaso no es extraño que la vida siga a la muerte, que lo vivos estén dominados por los muertos, que los vivos dependan de los muertos y de sus promesas de que “vendremos y te salvaremos”?.


Ninguno de ellos ha venido a salvarte. De hecho nadie puede salvar a nadie; eso está en contra de las bases de la verdad, la libertad y la individualidad. 


En lo que a mi respecta, estoy simplemente haciendo un esfuerzo para liberarte de todo, incluso de mí mismo, para que puedas recorrer tú solo el camino de la verdad”.
Osho.


Recogido en:https://compartiendoluzconsol.wordpress.com/2021/08/10/independencia-espiritual-por-osho/

20 de septiembre de 2021

Geometría Sagrada

La Geometría Sagrada es la ciencia de la armonía entre el individuo v el cosmos.

Por eso, la Geometría Sagrada se capta con la conciencia interna del corazón.

La Geometría Sagrada nos revela la unidad de la vida. Es una reunión de distintos sistemas informáticos en una única forma simple. Por ejemplo, en el huevo de la vida no sólo vemos la información biológica sino las notas musicales y el viaje de la onda eléctrica en el espacio.

En este campo de la espiritualidad, hay siete cuerpos principales: los cinco sólidos platónicos, el círculo y la

espiral.

Los cinco sólidos platónicos son: cubo, tetraedro, octaedro, icosaedro y dodecaedro.

Son los cuerpos más perfectos y armónicos porque:

Los cinco caben dentro de la matriz universal, que es la esfera.

Tienen todos los lados iguales. Tienen todos los ángulos guales.

El tetraedro es un triángulo de cuatro lados. Es la conciencia del fuego. En la meditación mer-ka-ba, visualizamos dos tetraedros, uno que apunta hacia arriba y otro hacia abajo.

Estrella Tetraédrica Vista de Frente.

Como se ve, es una estrella de David en tres dimensiones, cuyo verdadero nombre es estrella tetraédrica.

Cuando el rey Salomón aprendió la meditación mer-ka-ba, procedente de la India, incorporó la estrella tetraédrica en su sello personal.

Esta figura es ampliamente conocida en muchos lugares del mundo y es la base del vehículo de luz. Es lo que impulsa a la mer-ka-ba. Es su energía.

Cuando realizamos la meditación mer-ka-ba, aceleramos la estrella a dos tercios de la velocidad de la luz para "encender los motores" de la mer-ka-ba.

El giro de la estrella a esa velocidad va situando nuestra conciencia en otro ángulo; de ese modo, nos permite ver la realidad de oil a forma.

Tenemos ambos sexos, pero orientados de diferentes maneras, por lo cual hombres y mujeres vemos la misma situación, pero en forma complementaria.






La otra figura importante en cuarta dimensión es el dodecaedro. La red de conciencia, que está rodeando al planeta en esa dimensión tiene forma de dodecaedro.

Esa malla nos otorga, como vimos en el capítulo sobre la cuarta dimensión, la matriz del pensamiento sincrónico.

Al mismo tiempo, podemos considerar al dodecaedro en sí como una nave de conciencia capaz de conectarnos con todos los seres de luz de los distintos universos. Los hindúes consideraban el dodecaedro como Prakriti, el poder femenino de la creación y la manifestación, la Madre Universal.

El dodecaedro es la materialización de la hermandad. Para Pitágoras, el dodecaedro es el éter; el quinto elemento.


El icosaedro es la conciencia del agua. Nos ayuda a equilibrar y refinar nuestro cuerpo emocional. Para los hindúes, es el Purusha, la semilla de Brahma, el propio creador supremo y como tal, esa imagen es el plano del Universo.

Purusha (icosaedro) planta la semilla donde se genera el dodecaedro, el Prakriti, y dentro del Prakriti todo el juego de la existencia manifestada. Estos volúmenes-forma simbólicos reconstituyen simbólicamente nuestra historia cósmica y representan perfectamente los grandes movimientos cuyos significados transmiten. El juego consiste en el constante intercambio entre el icosaedro como el masculino Purusha y el dodecaedro, como la femenina Prakriti. El icosaedro es una estructura de 12 vértices y 20 caras. Es una estructura de triángulo, siendo el tres el número masculino. El dodecaedro es andrógino. En tanto que dador de vida, tiene 12 caras y 20 vértices. Una figura se convierte en otra, recíprocamente, constituyendo el juego cósmico del crecimiento.

La estrella tetraédrica es el Yin y el Yang. Mediante esa estrella se manifiesta en la Tierra esta pareja cósmica.

La red de conciencia que se halla en estos momentos sobre el planeta es la unión del icosaedro con el dodecaedro. Ellos unidos nos presentan la posibilidad de ver otras realidades por encima de la va existente.

Literalmente están produciendo el colapso del tiempo lineal de tercera dimensión.

Simultáneamente, están fusionando la nueva dimensión, la cuarta con la tercera dimensión.

Por eso, adviertes que algunos momentos del día son un poco extraños.

Esta red geométrica es muy notoria en nuestro propio cuerpo. Puede ser que sientas síntomas que no tienen relación con una dolencia orgánica. Las señales van desde mareos, intensas ganas de dormir o, por el contrario, ningún deseo de hacerlo, dolores de cabeza que duran un corto tiempo, etcétera.

Si giramos la estrella tetraédrica, en 32 grados, obtendremos un cubo y dentro de él al octaedro.

El cubo es la conciencia de la tierra. El cubo tiene el secreto del mundo natural; es la experiencia de lo que ha nacido de la naturaleza.





El octaedro es el elemento aire y sus ocho caras son dos pirámides, una debajo de la otra. Inclusive la Gran Pirámide de Egipto -con cuatro lados visibles- tiene por debajo una Pirámide idéntica, constituyendo la figura completa, es decir, un octaedro. Simboliza la 
perfección de la materia. Es el estado último de perfeccionamiento de la materia por el.

Todos los cuerpos platónicos son distintos y en realidad, constituyen una sola unidad.

Mediante este gráfico podemos observar que si unimos todos los vértices internos del icosaedro trazando tres líneas a partir de cada uno de ellos que conecten con las del lado opuesto, y luego desde los dos vértices superiores trazamos cuatro líneas hasta los opuestos, y hacemos converger estas líneas en el centro, formaremos así naturalmente las aristas de un dodecaedro. Es una generación que se da por sí misma, mediante el cruce de los radios internos del icosaedro. Una vez que hemos establecido el dodecaedro, podemos, uniendo simplemente seis de sus puntos y el centro, formar un cubo. Utilizando las diagonales del cubo podemos formar el tetraedro estrellado. Las intersecciones del tetraedro estrellado con el cubo nos dan los puntos exactos para formar un octaedro inscrito en él. Luego, en el interior del octaedro, volviendo a utilizar las líneas formadas por los radios internos del icosaedro, junto con los puntos del octaedro, aparece un segundo icosaedro. Hemos recorrido el ciclo completo, pasando por cinco etapas, de semilla a semilla. Se trata pues, de una progresión infinita.


Si ubicamos esta figura dentro del interjuego de trece esferas, obtendremos el cubo de Metratron.


El cubo de Metratron contiene en sí el germen invisible de toda realidad tangible. En su interior, existe condensada toda la información del Universo. Cada una de las 13 esferas describe pormenorizadamente cada aspecto de nuestra realidad, todo cuanto podemos pensar, ver, sentir; hasta llegar a la estructura atómica actual.

En el Cosmos, todo es una sola unidad que se expresa en formas muy diversas. La Geometría Sagrada nos hace comprender la unidad de la vida y encontrar el origen común de sucesos muy diversos entre sí.

Al meditar con una sola forma geométrica sagrada ya estamos conectados con el resto de la creación.

La creación es habitar en el plano de la realidad pura.

Los sólidos platónicos eran conocidos y utilizados por los pueblos neolíticos de Gran Bretaña, al menos 1000 años antes de Platón. Es una adquisición primigenia de la humanidad porque estos cuerpos nos dan las claves prácticas para vivir una vida armónica. Es decir, que podemos vivir uniendo lo diverso en una sola y única forma de expresión creativa.



Los cinco sólidos platónicos viajando en el espacio

Todos los cuerpos anteriormente señalados se complementan con la espiral.

La espiral es la figura geométrica que genera el corazón, cuando ama.

Por lo menos se generan dos espirales. Una que apunta hacia abajo, que es la receptiva, y otra, la proyectiva, que apunta hacia arriba.

La espiral femenina la que apunta hacia abajo nos permite recibir información del cosmos. La espiral masculina la que apunta hacia arriba proyecta nuestra energía para abarcar toda la vida allí donde se encuentre.

Cuando amamos, estamos conectados con el Todo. Somos el todo. Por eso se da la sensación de unidad, cuando estamos abiertos al amor incondicional.

La espiral une todos los cuerpos geométricos y los hace viajar en el espacio. Por lo tanto, cada sólido platónico es una nave de conciencia.

Existen dos espirales. La espiral Áurea, que es una espiral cósmica. Por ejemplo, nuestra galaxia es una de ellas.

 



La otra es la espiral Fibonacci. La espiral Áurea no tiene ni principio ni final. La Fibonacci comienza en un punto determinado, es decir en nuestro corazón, y se une en el espacio con la espiral Áurea. De esta manera, el amor es la inteligencia que conecta con la gran sabiduría del Universo.

Leonardo Fibonacci era un matemático -contemporáneo y amigo de Leonardo Da Vinci a quien le gustaba caminar en la naturaleza. Cierta vez, fue testigo cotidiano del crecimiento del tallo de una milenrama. Anota la secuencia de crecimiento y, al disponerla en el espacio, queda formada la espiral. Para su sorpresa, comienza a ver que toda la naturaleza vibra v se desarrolla con la espiral y la proporción que se deriva de esta. Para formar la proporción, se

divide cada término por su anterior.

Las marcas modernas utilizan este principio para diseñar sus envoltorios. De esta forma, llaman la atención por su armonía.

También nuestro cuerpo sigue el desarrollo de la Fibonacci.

El espacio rectangular que genera la espiral Fibonacci era utilizado en la antigüedad, para construir templos. De esa manera, los concurrentes a la ceremonia podían unir juntos en el espacio, sus respectivas espirales.

Los mismos mantras tienen internamente la estructura de la espiral. Por eso se necesita repetirlos, va que con la repetición se va formando la espiral en el espacio.

La espiral Fibonacci es usada por toda la naturaleza, para crecer. 

30 de agosto de 2021

Mer -Ka-Ba


Mer es vehículo contrarrotatorio de luz. Ka es espíritu.

Ba es cuerpo.

Por lo tanto, mer-ka-ba es el vehículo de luz que une el cuerpo con el espíritu. Es la mejor forma de espiritualizar la materia.

La forma de la mer-ka-ba es una esfera o círculo que se inserta en la base de la columna vertebral y cuyo diámetro es de 18 metros.

En Lemuria y Atlántida teníamos una relación consciente con nuestro vehículo de luz.

Al usar mal nuestros poderes, aconteció el peor desastre que hayamos experimentado como familia.

Hace 13.000 años se hundía la Atlántida junto con nuestra conciencia espiritual.

Digamos que, para evolucionar, teníamos que pasar por la materia. Lentamente perdimos la capacidad de amar y por lo tanto, perdimos el contacto con nuestra mer-ka-ba.

Unos pocos fueron los depositarios de este conocimiento que, con gran sabiduría, fueron dando a los más evolucionados. Así sucedió en Egipto, Perú, México, Tíbet, Israel, India v más cerca en el tiempo, con los masones, rosacruces, templarios y otras hermandades blancas. Fueron recordando nuevamente nuestro cuerpo de luz y las prácticas de eternidad.

La práctica de la mer-ka-ba constituía la última enseñanza esotérica porque era recobrar el paraíso perdido y la última etapa de preparación para un contacto directo con el Universo.

Fuera del velo oscuro que el ser humano puso entre el Cosmos y él.

La mer-ka-ba no es sólo una meditación. Implica un proceso de crecimiento espiritual donde se integran energéticamente:

El amor.

La geometría sagrada.

La inmortalidad.

Se recobra la memoria total.

La respiración de plana, es decir-, combinar la respiración con la luz.

El estar acompañado de guías intergalácticos que son los Maestros.

El amor es la energía básica del Universo. Para experimentar el fluir de la vida, los milagros, etc., primero se necesita una actitud amorosa, que nada tiene que ver con el amor romántico.

Amar es reconocer la unidad en la vida.

La geometría sagrada es el lenguaje que Dios utiliza para crear. Como decía Platón:

Dios geometriza.

La geometría sagrada tiene como función entender la vida de modo intuitivo, sin pasar por el filtro opaco de la razón.

Acelera nuestro conocimiento, al pasar información de otras dimensiones. Los círculos de cosecha que aparecen año tras año en Gran Bretaña son mensajes tan elevados que necesitan expresarse en un código geométrico.

Las figuras geométricas más sagradas son el círculo, el tetraedro, el icosaedro, el cubo, el dodecaedro, el octaedro y la espiral.

En la meditación mer-ka-ba, volvemos a recordar que nuestro cuerpo físico está rodeado de formas geométricas.

Al volver a recordar esta realidad, podemos comunicarnos libremente con el cosmos.

Aumentar nuestra vibración energética de un modo estable y constante.

El primer cuerpo sagrado que reproducimos en nuestra aura es el tetraedro. Vemos un tetraedro que apunta hacia arriba y otro que lo hace hacia abajo.

Esta estrella tetraédrica o estrella de David de tres dimensiones es la base geométrica de la mer-ka-ba. Es un generador constante e interminable de energía cósmica.

El ser humano que mejor graficó esta realidad fue Leonardo Da Vinci quien, en su célebre dibujo, retrató perfectamente el proceso de la mer-ka-ba.

Da Vinci aprendió la mer-ka-ba en la masonería, a instancias de su maestro llamado Petruvio.

El pueblo que usó mas el tetraedro (junto con la espiral) fue el de los Olmecas.

Constituyeron la base, junto con los Zapotecas, de la inserción del pueblo galáctico de los Mayas.

Con el tetraedro recuperaban todas las capacidades espirituales perdidas y con la espiral podían hacer girar las células en la dirección contraria a la muerte, hacia la juventud

constante.

La mer-ka-ba necesita de una red geométrica de conciencia para pasar al espacio. En los últimos 13.000 años, al no existir la red de conciencia de cuarta dimensión, se enseñaba al discípulo a utilizar una red provisoria que proporcionaba la unión de algunas estrellas del firmamento.

Por eso le daban tanta importancia al seguimiento de algunas estrellas que servían como guía.

Los egipcios utilizaban la constelación de Orión y la estrella Sirio.

Los Druidas, la estrella Aldebarán. Los Andinos, la Cruz del Sur. Los Mayas, las Pléyades.

En la actualidad, tenemos facilitado el proceso de conexión con la red dodecaédrica que rodea al Planeta.

El pilar meditativo de la kabalah hebrea es la mer-ka-ba. El conocimiento teórico de la kabalah fue extraído como resultado de los "jinetes mer-ka-ba", nombre con que se denominaba a los cabalistas de la primera época.

Recordar la mer-ka-ba es ponerse en contacto con todas las prácticas y conocimientos del pasado de la humanidad. Porque el pasado espiritual de la humanidad es nuestro futuro inmediato.

Vamos a volver en poco tiempo, a tener el mismo esplendor espiritual.

El cinturón de fotones es un mer-ka-ba.

La mer-ka-ha que aparece en el libro del Profeta Ezequiel y que es descripta por él, es una nave usada por los Maestros para presentarse ante el hombre.

Cuando recordemos la nave mer-ka-ba, esta puede comenzar a moverse en el espacio.

Para ello necesitamos una clave, un movimiento, de modo que sepamos a dónde dirigirnos cuando nos elevamos de dimensión. Porque sin eso, simplemente vamos a encontrarnos en un vacío.

El plan de vuelo está contenido en el árbol de la vida cabalístico. Es más bien el fondo que se utilizó para colocar sus diez esferas y sus tres pilares.

El diseño nos hace rememorar una espada de fuego.

El árbol es el conectador entre los distintos Universos. En mer-ka-ba lo utilizamos para saber conectarnos en una dimensión mayor, pero utilizamos el trasfondo de ese árbol.

Volamos, por haber descifrado el orden oculto del árbol de la Vicia.

Este es el plan de vuelo general donde cada persona encontrará su destino personal.

En la época egipcia había sobre cada templo una conexión directa con un planeta de cuarta dimensión. Por ejemplo, la zona de cuarta dimensión del templo de Luxor es un planeta llamado Astrea.

Los habitantes de un planeta de cuarta dimensión se llaman heloim.

Astrea es un lugar donde la arquitectura árabe se inspiró para realizar sus hermosos diseños (que, ciertamente, son cósmicos).

Hay muchos centros de naves, pero también hay eremitas, heloim que se retiran en soledad para ayudar conscientemente, desde su propio nivel de evolución.

Los meditadores mer-ka-ba que hayan tenido una encarnación previa en Egipto tendrán un contacto muy fluido con estos seres.

Todo el mundo tiene la posibilidad de volver a recordar su campo mer-ka-ba. No es una dádiva, es nuestro derecho y nuestra prerrogativa.

La meditación mer-ka-ba no se puede dar en un libro. Pero te diré que consta de 17 respiraciones. Estas 17 respiraciones se dividen en dos:

Las primeras 14 se llaman Respiración Crística Esférica. Las últimas 3 son el establecimiento de la mer-ka-ba.

La Respiración Crística Esférica se divide a su vez en tres partes:

Las primeras seis respiraciones tienen como objetivo limpiar los meridianos, los chakras y todo nuestro campo electromagnético. De la respiración siete a la respiración trece aprendemos a respirar por el tubo de luz. En la respiración catorce comenzamos a abrir

nuestro corazón para producir el pasaje de conciencia a cuarta dimensión.

Las últimas tres respiraciones nos permiten acceder en forma estable v constante a la cuarta dimensión de conciencia.

Luego de la respiración 17 se puede realizar la respiración número 18 con dos objetivos distintos.

El primero es la conexión con el Yo Superior para que nuestro vehículo mer-ka-ba funda e integre en una sola realidad todo nuestro ser. El Yo Superior te enseñará más y más de tu ser para experimentar otros planos de existencia en tu interior.

El segundo objetivo es que nuestro ser tome una vibración o frecuencia que le permita moverse más rápido que la velocidad de la luz.

Cuando aumentamos nuestra vibración a mayor velocidad, podemos estar conscientes de toda la unidad de la vida allí donde se encuentre. Tomamos nuevamente conciencia del campo cósmico unificado o también llamado energía del punto cero.

En el campo unificado, todas las frecuencias coexisten y son mutuamente compatibles.

Esto significa que todo el espectro electromagnético de frecuencias y posibilidades está plenamente expuesto y disponible para todos los participantes del campo unificado, en todo momento.

Al realizar este paso, nuestro corazón se abre en sensibilidad y vulnerabilidad que, paradójicamente, es nuestro estado más poderoso.

23 de agosto de 2021

La Energía y los Chakras

Los chakras son vórtices de energía que giran en forma de rueda y cuya función principal es la de conectar el campo energético universal con nuestra personalidad corpórea.

Es como si el campo energético universal fuera un gran lago y los chakras fueran la apertura a ese lago. Hay personas que van al lago con una cucharita o con un balde. En ese caso, su chakra personal no tiene la apertura adecuada para aprovechar plenamente la energía del lago.

Hay algunos que se zambullen en él y otros a quienes el hecho de ver el espejo del agua les despierta una hermosa conexión con toda la vida. En este caso, el sistema de recepción es amplio y profundo.

Así como estén abiertos nuestros chakras, viviremos la vida.

Los chakras que se describen comúnmente son siete. Pero en realidad, ellos son un solo sistema unificado de conciencia. Si un chakra se bloquea, lo hace también la totalidad.

Existen tres formas de cerrar los chakras. Si quieres disminuir la luz de tus centros de conciencia puedes mentir o mentirte. Si prefieres la segunda forma, puedes llevar una vida anónima donde sólo existan para ti aquellos valores que la sociedad actual estima apetecible.

La tercera forma de cerrarlos es no aceptar los conflictos, transigir con la parte sombría del ser para que no moleste.

Existen tres formas de abrir los chakras. La primera es decir la verdad, ser honestos con nosotros mismos y no negociar nunca con nuestra zona oscura. El segundo método consiste en hacer el amor con amor. Y si adoptas el tercer camino, puedes iniciar la meditación como una práctica cotidiana.

¿Qué es meditar? No es una técnica.

¿Y qué es? Es una orientación metafísica en la vida.

¿Y cuál es esa orientación? Aceptar que lo interno es lo externo.

Para hacer un buen traje hace falta una cantidad ideal de género y que este sea de buena calidad. Nuestra vida es el resultado de la energía de "generosidad" que existe en nuestros chakras.

En la actualidad tienes la posibilidad de utilizar más que los siete chakras tradicionales.

Al abrirse nuevas energías, los chakras que son los responsables de captarlas, también se modifican.

Los siete chakras tradicionales pertenecen al sistema psicológico y emocional.

Se producen nuevas aperturas internas, que precisan de una recepción más fina y de mayor sensibilidad de nuestra parte.

¿Cuáles son los nuevos centros? El chakra causal es uno. Está situado en la parte alta de la cabeza. Su color es el índigo (en el aura, este color se ve primero como un turquesa y luego gira hacia el azul y violeta). Cuando este chakra se abre, produce la profunda creatividad basada en la calma interna. Cuando este chakra es estimulado, produce la activación de los centros energéticos que están en las puntas del tubo de luz. Uno en el ápice del tetraedro que apunta hacia arriba y el otro, en el que apunta hacia abajo.

El chakra que está en la punta del tetraedro masculino se llama estrella del alma. Es el responsable de la construcción de nuestro cuerpo de luz.

El chakra situado en el otro extremo, en el ápice del tetraedro femenino, se llama estrella de la Tierra. Cuando este centro se activa, permite el maridaje o conexión concreta y operativa de las energías espirituales, en la vida cotidiana.

La estrella de la Tierra se puede comparar con las cámaras subterráneas de las Pirámides, que tienen como función arraigar a tierra las energías cósmicas.

Estos dos chakras están coordinados por el corazón central o segundo corazón. Es decir que sólo se pueden activar con amor.

Cuando estos dos chakras funcionan conjuntamente, estamos en presencia de un ser que superó la etapa de sus conflictos personales, de modo que el remanente energético que ya no se emplea en el conflicto se puede aplicar en el servicio planetario.

En la meditación mer-ka-ba, formamos nuestro propio templo, que se va activando en el aura. La oración llega inmediatamente a Dios.

Los 11 pasos del Camino del Amor

1. Primero, contigo mismo. Sólo cuando estás bien contigo mismo puedes estar bien con los demás 2. Manejar la soledad. Sólo cuando maneja...